INCERTIDUMBRE POLÍTICA
Tradicionalmente se ha definido a la política como ciencia y arte de gobernar. Pero, en el argot político nicaragüense esa definición es trivial e insípida. Nuestros políticos bien podrían ensayar una definición acorde a la realidad y dirían que la política es la habilidad de metamorfearse en garrapatas para vivir pegados al presupuesto nacional. Y como no hay definiciones absolutas, podrían salir muchas más propias de la pendulación del contexto actual.
Una constante en estos momentos es la incertidumbre política. Se carece de certeza en el desenlace de varios temas cruciales de la agenda nacional. Ante la falta de institucionalidad y dada la indefensión jurídica los nicaragüenses nos sentimos manos arriba. Nuestra Asamblea Nacional se ha convertido en un mercado donde se venden dignidades, mejor dicho indignidades, al mejor postor. El parlamento que cuesta millonadas al pueblo y en algún tiempo infundía respeto, se ha convertido en una vulgar plaza, donde se lucha por intereses personales y de cúpulas corruptas que tienen empobrecido y desencantado al país. Y la agenda social duerme en el vaivén de las luchas de intereses partidarias. Seguimos con una educación deficitaria, unos niveles de salubridad que dejan mucho que desear, el desempleo ni que hablar y la inseguridad ciudadana caminando campantemente por nuestras calles. Cada día somos testigo de tres o cuatro crímenes por robo en los medios de comunicación. Es doloroso ver que sigue el vía crucis de hermanos y hermanas emigrando por falta de oportunidades y pareciera que nuestras autoridades aplaudieran tal hecho.
Mientras otros países buscan alternativas viables al desarrollo económico de su país, en estos momentos de recesión económica mundial, aquí seguimos enfrascados en una lucha sin cuartel, medio de comunicación contra medio de comunicación, maestros contra maestros, obreros contra obreros, mientras la canasta básica se vuelve inalcanzable. La polarización parece ser la política estratégica de nuestros virtuosos líderes nacionales. Entre más nos polarizan más beneficios obtienen y su capacidad de control sobre la cosa pública es mayor.
Ante este panorama incierto y fétido, ¿qué hacer? La respuesta no es fácil. Necesitamos un cambio radical, completo. Hay que buscar un modelo que permita salir del atolladero, del panorama circense, donde ya los mismos payasos por mucho que quieran no hacen reír a nadie. ¿Dónde estará el hombre, la mujer, el estadista o la estadista que vea con ojos limpios hacia el horizonte? Como pueblo debemos de buscar, de analizar, no dejarnos intimidar o comprar por nada y más bien imitar al filósofo griego Diógenes, que buscaba al líder con lámpara en mano, a plena luz del día.
Óscar Carcache Díaz
FIESTA DE LA VIRGEN DEL PILAR Y DE LA HISPANIDAD
El 12 de octubre los españoles celebramos la Fiesta de la Hispanidad, que recuerda el descubrimiento de América y nuestro hermanamiento con naciones de otra raza. Nos separa un inmenso océano, pero nos une la fe y la lengua, la cultura y la estima entre pueblos que fueron uno en la distancia. La unión bajo la corona de Castilla hizo posible el enriquecimiento mutuo de España y América en tantos sectores de la vida. América fue descubierta el Día del Pilar en 1492. No me extraña que sea la Virgen, bajo la advocación del Pilar y de Guadalupe, quien enlaza a España con América y a todos los hispanos entre sí.
Pepi Romo. España
CASTIGO DIVINO
Por todas las mentiras (confusión de la verdad) y calumnias que han dicho sobre el santo y mártir padre Marlon Pupiro, vemos que la policía orteguista nunca aclaró la verdad sobre este vil asesinato. Pareciera estar protegiendo y encubriendo a los asesinos y cómplices. Para esclarecer este asesinato tendríamos que invitar al FBI a que venga a investigar como es debido, sin importar quién o quiénes son los culpables.
Este asesinato no es solo un crimen contra la Ley de Dios, que en el quinto mandamiento prohíbe matar, sino que es peor porque se trata de un sacrilegio, el asesinato de un sacerdote, un representante de Dios en la tierra, lo que conlleva la excomunión de la Iglesia católica, la condenación eterna y el castigo divino que, tarde o temprano, caerá sobre los culpables, sus familias hasta varias generaciones.
En la Biblia, Mateo 6:2 dice: “Ustedes han oído que a sus antepasados se les dijo “No Matar”, pues el que mate será condenado y se hará merecedor del fuego del infierno”. También en Romanos 1:18 dice: “Vemos que el terrible castigo de Dios viene del cielo sobre toda la gente mala e injusta, que con su maldad impide que se conozca la verdad”.
Esmeralda Cardenal
¿DÓNDE ESTABA QUINTO EN LOS OCHENTA?
He leído todas las opiniones de Bayardo Quinto Núñez que se publican en LA PRENSA y jamás he logrado entender su manera de pensar. En su publicación ¿Todos los gobernantes son dictadores? del 1/10/2011, dice que en Nicaragua no hay “ninguna dictadura, porque no existe concentración del poder en una sola persona o institución, ya que los poderes del Estado en Nicaragua tienen sus propias funciones y atribuciones conforme a la Constitución Política, leyes, estatutos y/o ley orgánica, en ese sentido la división de poderes disuade toda dictadura ya que el sumo poder no radica en una sola persona. Conforme al Arto. 129 Cn, existe división de poderes y el Arto. 130 Cn constituye un Estado Social de Derecho y las funciones no van más allá que la que el cargo confiere”; sigue diciendo que “el mejor ejemplo de dictadura se consagró con la dinastía de los Somoza” y finaliza con la pregunta: “¿Acaso el voto para las elecciones crea dictadores o dictadura?”
Que desfachatez. Este señor vive en otro planeta o cree que nosotros vivimos en otro planeta y que sus simples palabras nos harán ver una realidad alterna a la que existe realmente. ¿Cómo es posible que alguien que demuestra tanta sabiduría en la teoría respecto a la independencia de los poderes del Estado, demuestre tanta ignorancia en el arte de verificar el cumplimiento de las normas al ejecutar cualquier actividad que se llama auditoría? ¿Qué es sino concentración de poder en una persona que Ortega mantenga en sus cargos a usurpadores en todos los poderes del Estado a través de decretos, cuando esta es una facultad exclusiva de la Asamblea Nacional de acuerdo a nuestra Constitución? ¿Qué es sino adjudicarse funciones más allá del cargo y la ley que unos cuantos juececitos decidan que la Constitución es inconstitucional y no reconocen que la misma Constitución desconoce toda resolución que se le oponga y por mezquinas razones economicistas declaran que Ortega puede ser candidato, cuando todo el mundo sabe que su candidatura es ilegal por inconstitucional?
Dice Quinto que la última dictadura fue la de Somoza. ¿Dónde estaba este señor en los años ochenta cuando aquí se confiscaban medios de producción, casas, haciendas y cosechas; cuando se arrebataban los hijos a los pobres y se les mandaba a morir por una causa sin relación con su nación ni con su clase social; cuando se encarcelaba y asesinaba a quienes se oponían a la que ellos mismos llamaban dictadura del proletariado?
Si los tres Somoza fueron Presidentes a través de elecciones, ¿por qué los llama dictadores? Este tipo de escritos pretenden mantenernos dormidos, pero Dios y su Iglesia nos llaman a despertar.
Moisés Ruiz Romero. Vicepresidente departamental PLI-Managua