Sergio Ramírez

Hay que evitar el fraude saliendo a votar

Un amigo, compañero de mis años en la universidad, me pregunta si es que yo pienso votar en las elecciones del próximo domingo 6 de noviembre a pesar de todas las evidencias de que un fraude electoral se encuentra en marcha, y de que, por tanto, sería inútil ir a depositar un voto que no va a ser tomado en cuenta porque ya está decidido de antemano que el comandante Daniel Ortega va a ganar. Y que, por si fuera poco, se trata de una candidatura ilegal, en contra de la prohibición de la Constitución. ¿Ir a votar no es legitimar esa ilegalidad? ¿No es legitimar el pacto entre Ortega y Alemán, que sigue más vivo que nunca?

Me dice mi amigo, además, que lo único que no está decidido todavía es cuántos votos le van a adjudicar a cada partido contendiente, aunque de una cosa sí está seguro, de que el partido de gobierno tiene la maquinaria aceitada para fabricar la mayoría necesaria en la Asamblea Nacional que le permita sustituir la actual Constitución Política, y abrir las puertas de la reelección presidencial indefinida, algo que se han visto forzados a hacer esta vez por medio de una espuria sentencia de la Corte Suprema de Justicia. Y es más. No solo abrir las puertas a la reelección sin fin, sino a un estado antidemocrático, con un ejército y una policía también antidemocráticos.

Mi amigo tiene toda la razón en cuanto a sus temores. El partido en el poder tiene en sus manos el aparato de las elecciones, desde el Consejo Supremo Electoral, hasta el último de los miembros de las mesas de votación en los rincones más apartados del país. Han decidido a quién darle cédula de identidad y a quién no, controlan el sistema de cómputo, y han convertido la observación electoral en una jugarreta. Y por si fuera poco, el partido en el poder tiene infinitos recursos de campaña, proveídos por el negocio del petróleo venezolano y por los fondos del Estado, y como el mismo amigo me cuenta, cada vez que el comandante Ortega tiene una concentración pública en su campaña, la ciudad de Managua se queda sin autobuses para el transporte público porque los ocupan para acarrear a sus partidarios.

En todo eso estoy de acuerdo con mi amigo. Pero creo que la situación es aún más grave, porque no se trata nada más del muy probable fraude de las elecciones que vienen, como el de las elecciones municipales del 2008. Se trata de que en Nicaragua la democracia está en peligro de muerte. El comandante Tomás Borge, al proclamar al comandante Daniel Ortega como candidato presidencial a comienzos de este año, dijo textualmente: “La revolución es fuente de derecho y sus posiciones son legítimas y justas más allá de lo formal y lo concreto. Si estamos en una revolución, debemos seguir… por eso la determinación del máximo órgano de este país (la Constitución) es injusta… la máxima legitimidad la tiene la voluntad popular”.

La idea de perder estas elecciones o cualquiera otra que venga en el futuro, no está en la mente de quienes tienen hoy el poder y lo ejercen en nombre de una revolución falsa, porque la verdadera dejó de existir hace tiempo. Las elecciones son solo un trámite molesto que hay que cumplir, pero apenas sea posible, este trámite va a desaparecer, hasta que quedemos en el ya viejo y obsoleto partido único. Ya el propio comandante Ortega lo ha dicho, que las elecciones solo sirven para dividir, y que si tuviéramos un solo partido en Nicaragua, viviríamos en concordia y armonía.

Por todo eso, le respondo a mi amigo, que frente a sus dudas me pide consejo, hay que estar en la fila el domingo 6 de noviembre para votar. La democracia está en peligro de muerte, y por eso precisamente no hay que abandonarla. Si salimos a votar todos, podemos levantar un muro contra el fraude, ese fraude que a su vez nos llevaría a una reelección ilegal, y de allí a la institucionalización de un estado antidemocrático en el que la figura del caudillo, tan funesta a lo largo de nuestra historia, quedaría entronizada.

Quedarse uno en su casa el día de las elecciones, es no solo resignarse al fraude, sino bendecirlo. Y bendecir el pacto, porque Ortega y Alemán estarían felices con la abstención, ya que se podrán repartir el pastel a su gusto. Si no vamos a votar, no tendremos derecho a reclamar, y vamos a ser cómplices de la desaparición de la democracia, cómplices de que nosotros y nuestros hijos y nietos tengan que vivir bajo una dictadura que cada día se irá metiendo más con nuestras vidas y con nuestras libertades, sin hacer distingos de clases sociales ni de condición económica.

Cada quien, le he escrito a mi amigo, que vote por su propia opción, pero que vote. Yo tengo la mía. Voy a votar por Fabio Gadea, porque estoy seguro de que será un buen presidente, como lo fue don Bartolomé Martínez, honrado con los fondos públicos, y defensor de la democracia contra los pactos y el caudillismo. Don Bartolomé, que no sabía de armas, fue capaz de derrotar las pretensiones caudillistas de Emiliano Chamorro.

Y lleva como candidato a vicepresidente a un hombre también honrado, y probado en las luchas democráticas contra la dictadura de Somoza al lado de Pedro Joaquín Chamorro, Edmundo Jarquín. Ambos son nicaragüenses honestos, y ese es un requisito esencial para un buen gobierno que saque a Nicaragua del nefasto rumbo de demagogia y corrupción que lleva. Son una esperanza, y las esperanzas verdaderas son capaces de atraer los votos ganadores suficientes para evitar el fraude.

Son, además, candidatos serios, que tienen un programa de gobierno responsable, y serán capaces de llevarlo adelante. Y también sé que cuando cumplan su período, van a entregar el gobierno a quien legítimamente lo haya ganado, porque creen en la democracia y creen en la alternabilidad. Los respeto y por eso voy a votar por ellos. El autor es escritor. Xalapa, Veracruz, octubre 2011.

COMENTARIOS

  1. Hace 15 años

    Hay que ir a votar al menos es el último intento para detener la guerra civil que viene más temprano que tarde. Los Orteguistas no aprendierón nada de los oscuros 80s.

  2. el lector de la prensa
    Hace 15 años

    Felicidades Dr Ramirez. Es eso lo que necesita en este preciso momento la democracia en Nicaragua. Una High Definition» por quien votar, sin andarse escondiendo de lo que realmente necesita Nicaragua. Invito a la Prensa y todos los que escriben en la prensa a no enredar las cosas. EL que salga a votar que lo haga por Fabio que es decision de «sabios». Derrotemos desde ya a DAniel y Aleman. Invitemos a Quinonez y del APRE a pedir a sus electores el voto a favor de Fabio. Es hora de consolidad la

  3. Julio
    Hace 15 años

    Pregunto yo, si los malandros pueden encontrar en su ilegal candidato (Ortega) las cualidades de los candidatos del PLI que presenta claramente el Dr. Sergio Ramirez, aun considerando la seriedad con la que este Sr. trata sus articulos. Una gran mayoria del pueblo honrado y trabjador de Nicaragua reconoce en Don Fabio un hombre luchador y que se identifica con su gente, hombre que vivio en el exilio como miles de nicaraguenses aun viven, por razones que aun persisten en nuestro pais, a votar 13

  4. Allahu Akabar
    Hace 15 años

    Cualquiera diría que la muñecona jamás comió en el mismo plato con Daniel Ortega.

  5. TODOS CONTRA ORTEGA
    Hace 15 años

    Yo diria ir a votar este 06 noviembre para minimizar el fraude, pues este famoso fraude ya se fraguo desde hace rato, y las municipales son la base, el razonamiento es simple, si ganamos mas de cien alcaldias y la clandestina encuestadora nos da una ventaja arriba del 60% el resto es babosada( padron, raton loco,cedulas, fiscales, manejo de boletas en los centros de computos etc) que mas quieren ya estuvo suave. VIVA EL REY DANIEL ORTEGA FOR EVER.

  6. Jaime Pasquier Romero
    Hace 15 años

    La certeza de que ha habido fraudes anteriormente y de que la candidatura de Ortega es delictivamente insconstitucional, constituyen
    fundamento logicamente consecuente para una abstencion: votar es, contradictoriamente, negar toda irregularidad. Ergo, solo resta poner, en forma tematica y estrictamente juridica, en trance de definicion a la opinion internacional.

  7. rosendo perez valdez
    Hace 15 años

    Yo también voy a poner mi voto para salvar la democracia, con la esperanza que nos da Fabio Y Mundo.

  8. rosendo perez valdez
    Hace 15 años

    El mejor documento supletorio es nuestra voluntad y votar por la esperanza para salvar la democracia en Nicaragua. Fabio y Mundo son los únicos honestos y honrados ciudadanos que no se entronizaran en el poder. Si Roberto no nos da el documento supletorio, llevemos nuestra partida de nacimiento, el recibo de luz o de agua, la licencia de conducir, etc. y demandemos nuestro voto con solidez, así estaremos descubriendo la marulla del CSE y defendiendo el voto nicaragüense por la Democracia.

  9. Alberto Flores
    Hace 15 años

    Me encanta este articulo por que es escrito por un Personaje que conoce muy bien el Pensamiento de Sandino. Pero al Igual que él, Me encataria escuchar por este medio o por cualquier otro medio la opinion y consejo de nuestra mejor Presidente que hemos tenido en Nicaragua, Doña Violeta Barrios, Quien trajo la Paz, el Progreso y la Esperanza a una Nicaragua que estaba en la ruina cuando subio al poder y le entrego el Gobierno al Pactista Aleman con todos los proyectos de las Carreteras ya hech

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