Por Auxiliadora Rosales
Modelo, presentadora de televisión, ex reina de belleza, periodista, comunicadora, pero sobre todo madre y esposa. Así de versátil ha sido la vida de Aída Mileda Gutiérrez Rocha, quien desde los 15 años se tomó sin temores la pantalla chica nacional al conducir el programa juvenil Energía.
Ese fue su despunte en los medios de comunicación. “Estaba en secundaria y no tenía preparación para hacerlo, pero tampoco tuve miedo, al contrario, me sentía muy emocionada de salir en la televisión y fue muy divertido. Años después, ingresé a la escuela de periodismo”, cuenta con mucho orgullo en esta entrevista especial para Nosotras.
Y es que Aída es de esas mujeres de valor que las dificultades no la amedrentan. Su carisma y habilidades para conducirse frente a las cámaras le ha permitido estar en otros programas como El Clan de la Picardía, al lado del cantautor nacional Carlos Mejía Godoy, y recientemente en Evas Urbanas, al lado de la cantante Cristiana Somarriba.
Su otro lado profesional han sido las relaciones públicas. Trabajó consecutivamente en dos períodos presidenciales y este año tomó las riendas del departamento de comunicación y relaciones públicas de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) .
SU LADO MATERNO
Su apariencia física es extraordinaria, por eso muchos galanes suspiraban por ella, pero Aída confiesa que nunca fue “noviera”. “Solo tuve un novio (Sergio Sánchez). Con él jalé 15 años y luego me casé. Ahora llevamos ocho años de feliz matrimonio y hemos procreado dos hijos: Sergio Andrés, de 5 años, y Sebastián de 2. Mi familia es el pilar y eje fundamental en mi vida. Para mí lo más importante es que todos estén sanos y sean felices. Deseo que prevalezcan valores cristianos, que haya mucho respeto, honestidad, confianza y mucho amor”, expresa esta bella mujer.
MUJER DE FE
Según Aída, su matrimonio se ha mantenido unido porque ha puesto a Dios en el centro de sus vidas.
“Quiero ser una mujer que edifique su hogar con sabiduría. No por tener mayor conocimiento, sino por saber discernir entre el bien y el mal, y entre qué es lo que más me conviene en mi trabajo, en mi familia y en mis relaciones con los demás”.
Aída revela que toda esa sabiduría la ha encontrado en Dios y a través de su palabra reflejada en la Biblia. “Es un libro escrito con mucha sabiduría, que leo todas las noches por muy cansada que esté, porque en él he encontrado las respuestas a cualquier situación que viva. Cuando la leo encuentro paz y tranquilidad. Es el momento en que Dios habla conmigo”, reflexiona.
DE REGRESO EN LA TELE
Las posibilidades de que Aída regrese a la televisión nacional siempre están latentes, ya que fue el medio que la vio nacer y la herramienta con la que mejor se comunica con las personas.
“Si regresara a la televisión, sería con un programa que promoviera valores y enseñanzas. Uno muy educativo, que oriente a los televidentes a tomar las mejores decisiones en su vida”.
Por ahora, ella asegura estar muy contenta con lo que hace en Funides, porque siente que contribuye con su país. “Me gusta mucho lo que hago, porque siento que de alguna manera doy mi aporte al desarrollo del país. Sé que los resultados no son inmediatos, pero de aquí a algunos años diremos que logramos contribuir a mejorar nuestro país y a que Nicaragua creciera”.
Aída considera que solo habrá un verdadero desarrollo en el país, cuando los nicaragüenses cambien de actitud independientemente del gobierno.
“Creo que en la medida que los nicaragüenses empecemos a respetarnos, vamos a encontrar consenso. No es posible que tengamos los mismos problemas de hace 30 años, solo porque no nos ponemos de acuerdo. No es posible que nuestros hijos estén viendo cómo se irrespeta la institucionalidad. Estamos en un círculo vicioso. No es posible que los niños no reciban educación de calidad. De seguir así, ¿qué van a aportar a la productividad del país en unos pocos años?”, cuestiona la comunicadora, quien concluye afirmando que es necesario que haya sensibilización de parte de todos los nicaragüenses ante los temas que nos atañen como nación.
“No es necesario tener un cargo público para hacer grandes cambios. Se puede hacer desde donde estamos, con nuestra actitud y con nuestro comportamiento positivo”.
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