Por Bismarck Somarriba
Las mamas o senos se componen de grasa, tejido conectivo y glandular. En este tejido se encuentran las glándulas productoras de leche de las que nacen unos 15 ó 20 conductos mamarios para transportar la leche hasta el pezón, rodeado por la areola. Estos conductos se encuentran en el estroma, un tejido adiposo, en el que también están los vasos sanguíneos y linfáticos.
Los tejidos mamarios están conectados, además, con un grupo de ganglios linfáticos, localizados en la axila. Estos ganglios son claves para el diagnóstico del cáncer de mama, puesto que las células cancerosas se extienden a otras zonas del organismo a través del sistema linfático. Cuando se habla de ganglio centinela se refiere, precisamente, al ganglio más cercano al lugar donde se localiza el cáncer. Factores de riesgo
Diversas investigaciones han encontrado un grupo de circunstancias que hacen a una persona más propensa para desarrollar el tumor, tales como: edad, antecedentes familiares (las posibilidades aumentan si una hermana, madre o hija ha sufrido de cáncer), haber sufrido otro tipo de cáncer, especialmente de ovario o de colon, menopausia tardía (posterior a los 55 años), no haber tenido hijos , o el primer parto después de los 30 años, tener una alimentación rica en grasas y baja en frutas y verduras y no ejercitarse, así como tener un estilo de vida expuesto a mucho estrés.
Ver en la versión impresa las paginas: 2