Agencias /VIDA
El peligro de bebidas energizantes no está en su consumo eventual, sino en el exceso de su consumo y en la forma de combinarlas, pues son utilizadas para preparar cócteles que se vuelven auténticas bombas para el organismo.
Estas bebidas que contienen taurina, cafeína y glucoronolactona y que consumidas más de dos latas al día provocan insomnio, nerviosismo, ansiedad y hasta alteraciones en el ritmo cardiaco y la presión arterial.
Combinadas con alcohol, estos cócteles ocasionan pérdida de la sensación de embriaguez debido al efecto estimulante de la cafeína, que contrarresta el efecto sedante y los síntomas del consumo de alcohol, haciendo que la persona siga consumiéndolo peligrosamente, además por ser diuréticos pueden provocar deshidratación, por lo que no se recomienda para deportistas.
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