Siempre he considerado la fotografía como un proceso artístico y, por ende, a los fotógrafos como verdaderos artistas que logran por medio de la imagen transmitir todo aquello que sienten.
Podría parecer fácil tomar una fotografía porque ya no es un privilegio tener una cámara, sino una necesidad y reflejo de la nueva era en la que vivimos.
Pero de aficionado a profesional hay una gran diferencia, la misma que constatamos con Mayerling García, quien recientemente tuvo el privilegio de exponer su portafolio El Crucero en el festival de PhotoEspaña, un trabajo que representa la nueva etapa que decidió emprender tras haber vencido con mucha fortaleza el cáncer que a temprana edad la invadió.
Desde entonces, ella no tiene más meta que seguir siendo libre a través de la imagen.
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