Por Moisés Martínez
El vocero de prensa del Consejo Supremo Electoral (CSE), Félix Navarrete, no quiso detenerse ante los medios de prensa que lo esperaban a la salida de editorial Ardisa, donde se imprimirán las boletas electorales.
Tampoco respondió nuestras llamadas a su móvil ni las consultas al correo electrónico del Departamento de Prensa del CSE sobre el papel del poder electoral en el plan de caracterización del padrón llevado a cabo por los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) durante el pasado mes de septiembre.
“Luego del procesamiento de la información, que se realizará en el centro de cómputo nacional, al final, se deberá entregar en físico el padrón electoral caracterizado, en buen estado y completo”, cita el documento de trabajo de los CPC.
Miembros de los CPC consultados por este Diario confirmaron la existencia de este programa, aunque minimizan sus alcances, diciendo que este proceso lo que busca es tratar de identificar cuál es el lineamiento político de cada uno de los miembros de la comunidad y no necesariamente implica el montaje de un sistema de fraude electoral.
“Nosotros lo que estamos haciendo es un trabajo de casa en casa para ver por dónde anda la gente a la hora de votar. Eso no quiere decir que se esté montando un fraude”, comentó un miembro de los CPC del barrio Hugo Chávez, quien nos pidió que reserváramos su identidad para evitarse problemas.
El discurso orientado a los CPC es que se diga que el trabajo de estas organizaciones es determinar problemas y necesidades de la comunidad.
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