Al amor sublime

Amores de infancia, de adolescencia, de juventud... Amores eternos que no se olvidan, que se atesoran en el corazón. ¿Qué es el amor? ¿Qué es amar? ¿Es acaso entregarlo todo, hasta la vida misma? Quien ha amado sabe que las respuestas son infinitas y que conceptualizarlo sería cautivar la libertad más gloriosa.

Amores de infancia, de adolescencia, de juventud… Amores eternos que no se olvidan, que se atesoran en el corazón. ¿Qué es el amor? ¿Qué es amar? ¿Es acaso entregarlo todo, hasta la vida misma? Quien ha amado sabe que las respuestas son infinitas y que conceptualizarlo sería cautivar la libertad más gloriosa. El amor está en los ojos de quienes lo quieren ver y al alcance de quien desea amar y ser amado. Está en un poema, en una canción, en una mirada, en un deseo, en un sueño, en una petición, en una promesa, la promesa de un “hasta que la muerte nos separe”. No hay mujer que nunca haya contemplado la idea de casarse, mucho menos que no haya alimentado la ilusión, sobre todo por amor. ¡Ah!, es que el corazón de una mujer enamorada es como una mina que atesora diamantes en su interior, deseosa por ser explorada. Y cuando un hombre ama, su corazón es como un manantial del cual brotan los versos más paradisíacos.

Para mí el amor es la razón de ser de cada día, el porqué de la vida, el reflejo de Dios, su voluntad, su mirada tierna, la mano que acaricia el corazón y lo conforta. Y amar, amar es unir las almas en un inmortal “te amo”, dos palabras que lo expresan todo, sin mayor definición y reserva. Para ti que tienes a tu ser amado y que deseas permanecer siempre a su lado, hemos creado esta edición especial como cántico a ese bello sentimiento que también puede mover montañas.

Fátima Arellano

EDITORA

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