Para saber convivir

En un estudio sobre las relaciones entre los nicaragüenses realizado hace un tiempo, por la agencia de estudios de mercado y opinión pública, M&R Consultores, las 1,600 personas entrevistadas desaprueban la calidad de las relaciones interpersonales existentes entre los nicaragüenses; asignándoles una calificación de 5.27, en una escala de 1 (pésimas) a 10 (excelentes).

En un estudio sobre las relaciones entre los nicaragüenses realizado hace un tiempo, por la agencia de estudios de mercado y opinión pública, M&R Consultores, las 1,600 personas entrevistadas desaprueban la calidad de las relaciones interpersonales existentes entre los nicaragüenses; asignándoles una calificación de 5.27, en una escala de 1 (pésimas) a 10 (excelentes).

Esta calificación muy probablemente está sustentada, en percepciones adquiridas mediante la observación del entorno de las personas, reforzada por la amplia cobertura que hacen de los sucesos (nota roja) cotidianos, los medios de comunicación masiva y la tendencia de liderazgos políticos a la practica de un lenguaje belicoso.

El nicaragüense, mayoritariamente, anhela la paz y la concordia, sin embargo, diversas circunstancias le hacen caer en discordias, que a su vez, les induce a la enemistad, la desunión y la contienda, tanto en el ámbito familiar, como en el social.

En la vida cotidiana, una de las principales causas de discordia en las familias es la “mala hierba”, la “cizaña”, que siembran quienes se sienten incómodos, fuera de lugar, allí donde hay paz y armonía.

La cizaña se hace pasar por buena planta, cuando realmente es una planta venenosa, que si en su momento no se corta, causa grandes trastornos en las relaciones interpersonales, en todos los niveles.

La cizaña en la sociedad está representada por esas personas, que inducidas por los celos o la envidia o el egoísmo o el rencor, etc., se especializan en ser portadores de chismes, cuechos, verdades a medias, etc. Con el fin de generar discordia, conflictos.

Agresiones verbales y hasta físicas, sentimientos de rencor, preocupaciones, enemistades y finalmente destruir relaciones armoniosas en la familia, en el trabajo y en la sociedad.

Hoy le estamos haciendo un llamado a alejarse de toda persona que presente manifestaciones “cizañeras”; le invitamos a cerrar sus oídos al chisme, si no lo hace, está vitaminando estos comportamientos destructivos.

Le sugerimos que siempre que vaya a decir algo, evite el exabrupto, piense primero y luego hable. Pregúntense: ¿Lo que deseo decir es de provecho?, ¿Ayudaré o por el contrario causaré discordia?, ¿Es este el mejor momento para decirlo o sería mejor esperar?, ¿Es correcta mi actitud?, ¿Las palabras que pienso usar son las mejores?, ¿Le he pedido dirección a Dios en este asunto?

Contribuyamos a mejorar el índice de convivencia, transformando nuestro comportamiento, renovando los valores actuales que guían nuestras actuaciones y asimilando nuevos valores.

Queremos saber de ustedes. Les invitamos a escribirnos al correo [email protected] y a escuchar el programa El Taller del Maestro, los domingos a las cinco de la tarde en Radio Maranatha 103.5 FM.

Obregón

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