El 6 de septiembre leí la noticia de que dos pensionados denunciaron las arbitrariedades que les está cometiendo el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Me llamó la atención el caso del señor Justo Flores, quien dice que al recibir la pensión de vejez preguntó por la de riesgo laboral y le dijeron que al otorgarle la pensión de vejez pierde la de riesgo laboral. El INSS miente debido a que el párrafo tercero del arto. 89 del Reglamento de Seguridad Social establece la compatibilidad de las dos pensiones, salvo que no sobrepase el máximo establecido para el otorgamiento de las pensiones el cual es de 1,500 dólares. (Ley No. 607, Aprobada el 13 de diciembre del 2006, publicada en La Gaceta No. 11 del 16 de enero del 2007).
No me extraña que tergiversen la ley. Como denuncié en LA PRENSA del 6 de junio 2011, se me otorgó una pensión de Incapacidad Total Permanente, dejé de laborar en agosto 2010 y me liquidan la pensión con un salario de 1998. El INSS viola el párrafo segundo del artículo 58 del RSS que literalmente dice: “Sin embargo, los asegurados que acrediten más de 1,000 cotizaciones semanales y menos de 1,250, la remuneración base mensual será el promedio de las 200 últimas semanas cotizadas y si ha cotizado 1,250 o más semanas será el promedio de las 150 últimas semanas. Lo establecido en este párrafo se aplicará siempre que beneficie al asegurado”.
Coticé 1,367 semanas, 167 más de lo requerido.
También viola el arto. 78 que establece que el monto mínimo para la pensión de Incapacidad Total Permanente no puede ser inferior al 60 por ciento del salario prescrito, también viola el convenio colectivo, Código del Trabajo, Ley 350 Ley de lo Contencioso Administrativo. El INSS debe cumplir su propia Ley sin necesidad de que un juez se lo ordene y ponerle fin a un juicio que el único propósito que tiene es perjudicarme en todo aspecto solamente por no comulgar con sus ideas.
¿Por qué este gobierno que dice ser de reconciliación y unidad nacional me niega el derecho justo dignamente adquirido? Solo basta que Ortega ordene al INSS que cumpla con la Ley, porque en Nicaragua se hace lo que él dice y punto.
Lo que exigimos no es un regalo del gobierno ni del presidente venezolano, Hugo Chávez.
A Chávez le tuvo que salir un cáncer para tener compasión de Alejandro Peña Esclusa, quien teniendo cáncer estaba en la cárcel y se le negaba el tratamiento debido.
¿Tendremos que esperar que al presidente de turno le salga un cáncer para que se vuelva “generoso” con aquellos que no comulgamos con sus ideas y ordene al INSS cumplir la Ley?
Tal vez seamos nosotros los que muramos primero sin haber adquirido el derecho que nos asiste, pero con la diferencia que no nos remorderá la conciencia porque a nadie le hemos negado derecho.
Dios quiera que no suceda eso ni al presidente ni a nosotros. El autor fue Asesor Legal del INSS.
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