La Seguridad Alimentaria Nutricional (SAN) implica el cumplimiento de las siguientes condiciones: una oferta y disponibilidad de alimentos adecuados; la estabilidad de la oferta sin fluctuaciones ni escasez en función de la estación del año; el acceso a alimentos o la capacidad para adquirirlos, y por último, la buena calidad e inocuidad de estos.
Acceso, disponibilidad, consumo y utilización biológica. Cuatro pilares de la seguridad alimentaria nutricional que señalan muy claramente que no es un asunto de que haya producción de sobra o que tengamos la impresión que ahora tenemos mejores inviernos y por eso debemos estar alegres y decir que estamos mejor que antes.
Tener acceso significa que tengamos capacidad de obtener los alimentos, es decir, que haya dinero y trabajo para obtenerlo. La disponibilidad significa que haya producción agrícola y pecuaria y los alimentos estén dispuestos sistemáticamente para que los consumidores puedan obtenerlos. El consumo señala que los alimentos se encuentren en un estado aceptable para ser consumidos por seres humanos y la utilización biológica significa que los alimentos se encuentren en óptima condición en su estructura biológica para trasladar al consumidor sus propiedades minerales y proteínicas para que le beneficien en su desarrollo sano diario.
Existe seguridad alimentaria nutricional cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades y sus preferencias, a fin de tener una vida activa y sana. Los cuatro pilares de la seguridad alimentaria son una combinación estratégica que solamente en su conjunto pueden asegurar que haya condiciones para el desarrollo humano sostenible. De lo contrario lo que tenemos es un ambiente equivocado y superficial.
En Nicaragua debemos combinar estos cuatro pilares de manera franca y muy sincera, el suministro alimentario depende de factores como los precios, la capacidad de almacenamiento, las influencias ambientales, las relaciones de mercado y las políticas públicas que aseguren que los ciudadanos de la Nación se encuentren protegidos contra el hambre y la desnutrición.
Por lo tanto, para disfrutar de seguridad alimentaria nutricional, debemos tener trabajo e ingresos y capacidad de pago para la compra de alimentos; debemos tener una producción suficiente para no importar de otros países los alimentos, y que no hayan ruidos comerciales —como el pollo— debemos tener capacidad de almacenamiento para que los alimentos conserven su calidad y estén dispuestos en el momento que los deseamos; debemos producir alimentos sanos y nutritivos, no contaminantes para que su utilización biológica sea exitosa; el país requiere que los alimentos sean vistos como una mercancía de primer orden y que debe ser manejada con humanismo y solidaridad. Gobierno, empresarios y consumidores debemos poner una cuota de responsabilidad para lograr este ambiente humano.
El autor es sociólogo e Investigador Social
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