Fátima Arellano

Tras el antifaz

Aún hay rastros del pasado. Cada pasillo, cada habitación, cada rincón, resguarda su historia. Ya no tiene ventanales, pero continúa conservando su estilo neoclásico

Aún hay rastros del pasado. Cada pasillo, cada habitación, cada rincón, resguarda su historia. Ya no tiene ventanales, pero continúa conservando su estilo neoclásico. Su base de concreto con hierro reforzado y madera es su firmeza. Es aquí, en una casa abandonada, ubicada en la vieja Managua, donde nos aventuramos a conocer más sobre Sara Bolt, una joven seductora y dueña de nadie. Ella ha sido imagen y modelo de muchos fotógrafos reconocidos, y para Nosotras también es un honor haberla capturado. Mejor lugar no pudimos elegir. La casa y ella fueron una sola, se entremezclaron tanto que el resultado fue sencillamente espectacular, toda una creación.

El antifaz es el elemento que mejor la describe, no solo porque juega con su mirada intensa, sino también porque la protege, la oculta, la libera dentro de su mundo completamente enigmático.

Editora

Nosotras

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí