AGENCIAS / AP
Las fuerzas insurgentes se acercaron el sábado a uno de los últimos bastiones de Muamar Gadafi, la ciudad de Bani Walid, en el desierto, pero trataban de convencer a los líderes tribales de rendirse sin combatir.
Un comandante rebelde dijo que se ha dado de plazo hasta hoy para que la ciudad se rinda.
“Si ellos no izan mañana la bandera rebelde, entraremos por la fuerza”, advirtió Abdel Razak al-Nathori, quien comanda una de las brigadas que avanzan en Bani Walid, uno de los sitios donde se rumora que Gadafi podría estar escondido.
Al Nathori dijo que uno de los hijos de Gadafi, Muatasim, se encontraba el sábado en Bani Walid, aparentemente para persuadir a los líderes tribales de que sigan apoyando al régimen tambaleante. Otro hijo de Gadafi, Seif al-Islam, estuvo en Bani Walid pero huyó, dijo Al-Nathori, quien habló en el pueblo de Tarhuna, a medio camino entre Trípoli y Bani Walid.
Abdel-Baset Naama, otro jefe rebelde de la zona, dijo que las fuerzas de varias poblaciones controladas por los insurgentes se reunían en las inmediaciones de Bani Walid. Han cortado el acceso a la ciudad desde tres direcciones, aseguró.
Los rebeldes se acercaron desde el norte a un radio de unos diez kilómetros del bastión leal a Gadafi, ubicado unos 140 kilómetros al sureste de Trípoli.
Los comandantes rebeldes dijeron que no avanzarán más, a fin de no ser blanco accidental de los bombardeos de la OTAN.
Las fuerzas rebeldes avanzaban hacia numerosos sitios que siguen apoyando a Gadafi, incluido Bani Walid, Sirte —la ciudad donde creció Gadafi— y el bastión de Saba, en el sur.
Los rebeldes han dicho que preferirían que las poblaciones se rindan, en vez de tomarlas por la fuerza.
PUNTO CALIENTE
Bani Walid es una base de la tribu warfala, de un millón de integrantes. En un mensaje de audio difundido el jueves, Gadafi dijo que los warfala figuran entre quienes lo defenderán a muerte.
Sin embargo, Bani Walid tiene también antecedentes de oposición a Gadafi.
Diplomáticos occidentales en Libia y líderes de la oposición en el extranjero reportaron en 1993 que la fuerza aérea había aplastado un levantamiento de unidades del ejército en Misrata y Bani Walid.
Dijeron que muchos oficiales fueron detenidos y ejecutados.
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