Las estadísticas en Nicaragua son, en general, poco confiables. Lo que sí se puede rescatar son las tendencias. Si el año cero aparece una encuesta asignando un 10 por ciento a un medidor y el año 5 aparece un 15 por ciento para el mismo medidor y el año 10 aparece un 20 por ciento para el mismo medidor, no podemos decir que ese medidor realmente ande en un 20 por ciento pero sí podemos decir que su valor hoy es el doble del de hace 10 años.
Lo mismo pasa con las encuestas de opinión. En las elecciones del noventa, Borge y Asociados fue la única que anduvo cerca de predecir la realidad: que doña Violeta ganó con ventaja de 13.4 puntos. CID-Gallup, subsidiaria de la encuestadora más grande del mundo, con todas las ventajas de su asociación, ha ido aumentando en cada elección su grado de precisión. Mientras que la otra, con todo respeto, ha fallado siempre.
Usando como ejemplos los encabezados de LA PRENSA y otros medios sobre elecciones anteriores podemos observar tendencias que son más exactas que las mediciones de las encuestadoras. Trinchera de la Noticia en agosto del 2001, encabezó: “En 1996 Ortega también ganó en las encuestas. A pocas semanas Alemán y Ortega igualaban según las encuestadoras. Al final el PLC sacó una ventaja de 13.28 puntos”. El encabezado de Trinchera se refería a una encuesta de CID-Gallup del 8 de septiembre de 1996 en el que Daniel Ortega aparecía con 44 por ciento contra 33 por ciento de Alemán, lo que llevó a Barricada a titular: “Si, el FSLN es favorito, aunque le duela a Alemán y al periódico vergonzante”, refiriéndose a LA PRENSA.
El 23 de agosto de 1996, Borge y Asociados, que había predicho correctamente el triunfo de doña Violeta, perdió exactitud pronosticando un empate entre Ortega y Alemán, fallando por 13 puntos porcentuales respecto de la realidad. En el 2001, Karlita Marenco, William Briones y Nidia Ruiz expresaron en LA PRENSA, “Escepticismo por las encuestas de M&R” que pronosticaban un empate técnico entre Ortega Bolaños mientras la realidad fue que Bolaños ganó con 15 por ciento, el mayor margen de ventaja sobre el Frente Sandinista que haya sacado candidato democrático alguno. Por su parte, Valeria Imhoff en 1999 reporta que, de acuerdo con la “encuesta de M&R, una tercera vía que no fuese ni sandinista ni PLC, tiene muchas posibilidades de ganar las elecciones del 2001” en un sondeo de 2,100 personas (el más representativo a la fecha). Obregón, de M&R, dijo que la tercera vía es una alternativa “enorme” por la desconfianza de la gente en los partidos tradicionales”.
Víctor Borge, por su parte dijo que “mi percepción es que no veo un tercer partido viable para las próximas elecciones”.
Finalmente, LA PRENSA encabezó en el 2001 “Tendencia favorece a Enrique Bolaños, dice CID-Gallup”. En un reportaje de Xiomara Chamorro presentó una encuesta con tres escenarios, uno de los cuales se acercó mucho a la realidad prediciendo 52.5 por ciento para Bolaños contra 43.5 por ciento para Ortega. Esta encuesta fue de octubre de 2001, a unos 15 días de las elecciones.
La tendencia de las encuestadoras ha sido que Borge comenzó bien y ha ido disminuyendo hasta casi desaparecer, CID-Gallup ha ido mejorando y afinando sus predicciones en cada encuesta, mientras el otro sigue fallando.
Pienso que los estrategas del FSLN están claros de lo que digo aquí; si M&R tuviera razón en la última encuesta que publica y avala LA PRENSA, ya habrían permitido la observación electoral de la OEA y la UE, en vez de recurrir al apañamiento.
En las cuatros elecciones del 90, 96, 2001 y 2006 las encuestas presentaron al FSLN con mayoría o empatado, mientras la realidad lo dio en minoría y perdiendo.
¡Cogito Ergo Sum! Debe haberse traducido al espahuatl del Güegüense como: “Pienso, pero que no se dé cuenta el Gobernador Tastuanes, para que no sepa que existo y no me pueda perseguir”.
El autor fue Canciller de Nicaragua.
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