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Los escoltas del presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE) Roberto Rivas Reyes dispararon en contra del vehículo del Jefe de Redacción del diario LA PRENSA, Eduardo Enríquez, a quien acusan de intentar atentar en su contra y poner en riesgo la vida del magistrado, lo que es negado por el periodista.
El incidente se dio a eso de las 7 y media de la noche cuando Enriquez fue alcanzado por la caravana de Rivas Reyes en la Rotonda de Metrocentro. El vehículo escolta, que no llevaba luces, ni sirenas puestas indicando que un funcionario iba en la caravana, invadió el carril en el que circulaba Enriquez obligandolo a frenar bruscamente, lo que hizo que éste les sonara la bocina en reclamo.
Enriquez continuó su camino detras de la caravana hasta el semáforo del Hotel Hilton Princess donde se bajó un escolta y le ordenó descender del vehículo, a lo que el Jefe de Redacción le ripostó: ¿Por qué me voy a bajar sino ha pasado nada?». Cuando la luz se puso en verde continuó su camino, por lo que fue perseguido por los escoltas que al llegar a la zona de Enitel de Villa Fontana Enriquez y Raúl Castillo, quien viajaba con éste, empezaron a escuchar disparos.
Uno de los disparon impactó en la llanta trasera izquierda de la camioneta que conducía Enríquez, quien no quiso detenerse cerca del predio oscuro en el que los escoltas de Rivas intentaban que parqueara.
«Lo que hay aquí aparentemente es un asunto de abuso policial, como yo lo veo, es un abuso policial. Había una caravana en la que un señor que no sé quién es venía con un vehículo de policía que se metió a la fuerza en mi carril, lo que me hizo brequear y entonces les reclamé por eso y de ahí devino una serie de problemas», dijo Enriquez, quien fue detenido en la Estación Cinco de Policía.
“Yo no sabía que era el señor Roberto Rivas, sólo vi una Lexus muy lujosa, nada más. Como le decía al oficial ni siquiera sé si es una dama o un caballero, quien quiera que sea yo creo que no es manera. El vehículo de la policía no llevaba luces, no era una ambulancia ni nada», explicó Enriquez.
«Cuando va el Pesidente de la República se ve claramente que es el presidente, van las luces y todo, pero esta vez nada. Parecía que era una situación caprichosa. Ellos pasaron, pero yo les reclamé, yo seguí y ellos me siguieron a mí, pero se supusieron muy violentos”, detalló el Jefe de Redacción de LA PRENSA.
El comisionado general, Róger Ramírez, jefe de la Policía de Managua dijo que el equipo escolta denunció que por el sector de la rotonda detectaron de pronto un vehículo que los interceptó, «ellos trataron de esquivarlo para evitar alguna situación pero éste más bien huyó con exceso de velocidad por el sector de carretera Masaya y le dan persecución hasta Villa Fontana donde logran interceptar y capturar a la persona. Una vez que es trasladado acá se identifica como periodista”.
Sin embargo Enriquez explicó que «lo único que yo vi fue una mano para señalar que me detuviera. Me detuve para que ellos pasaran, yo después les protesté, les pité. Nos detuvimos en un semáforo, me pegaron una gran regañada y después seguí mi camino. Ellos me persiguieron. Me pidieron que me detuvieran en un lugar oscuro y yo no me quería detener porque eran un montón de oficiales exaltados”.
Enfatizó en que «ni idea tenía que era el señor presidente del Consejo (Supremo Electoral) de facto, el magistrado de facto, que ocupa ilegalmente ese cargo. Nadie quiere hacer nada contra él».
Ramírez dijo que realizan «todos los procesos legales, inclusive vamos a remitirlo a Medicina Forense como establece la ley para determinar todas aquellas situaciones que nos permitan esclarecer el hecho”.
Castillo negó rotundamente las afirmaciones de los escoltas y dijo que nunca pusieron en riesgo la vida de Reyes ni de sus escoltas y que al contrario fueron éstos quienes al dispararles.