Lo que llevó ocho horas de preparación se devoró en dos horas, una vez que los asistentes a la hípica se enteraron de que la “probadita” de indio viejo era gratuita.
Doña Zenelia Bermúdez Flores dijo que empezó la preparación del indio viejo desde las dos de la madrugada del lunes, pero para poder hacer las 60 libras de masa, con las 40 libras de carne destinadas para la degustación de ayer, contó con la ayuda de otras seis personas .
Aunque doña Zenelia afirma tener experiencia en la elaboración de grandes cantidades de comida, explicó que en el caso de ese indio viejo tuvo que tener mucho cuidado, ya que semejante cantidad se le podía ahumar y “para que agarre el toque tiene que ser a fuego lento”, aseveró.
En medio de la masa de gente que empezó a circular ayer a mediodía entre Tiscapa y la rotonda El Güegüense, frente al toldo de Lizano —marca patrocinadora del gran indio viejo— se formó una extensa fila de personas de todas las edades que degustaron animadamente del inmenso indico viejo.
La repartición empezó a la una de la tarde y poco antes de las cuatro de la tarde —minutos antes de que empezaran a desfilar los montados con sus cuidados animales— el indio viejo ya se había terminado. Según los cálculos unas dos mil personas lo probaron.
Silvia Elena Pérez, en representación de la marca Lizano, anunció que para el 10 de agosto, último día de las fiestas patronales de Managua, elaborarán una gigantesca cacerola de arroz a la valenciana.
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