El nicaragüense Henry Fariñas, quien resultó herido durante el ataque en el que pereció el cantautor argentino Facundo Cabral, el pasado 9 de julio, abandonó la noche del lunes el hospital donde permaneció recluido desde ese día, y fue trasladado a un “sitio seguro” en Guatemala.
Fariñas recibió ocho balazos durante un ataque que ha sido causa de una serie de especulaciones. Tras los hechos del 9 de julio, Fariñas aparece vinculado presuntamente a una serie de ilícitos. En Nicaragua las autoridades se han mantenido herméticas sobre las investigaciones efectuadas alrededor de este, como colaboración a las autoridades de Guatemala.
Sin embargo, extraoficialmente se conoció ayer que antes del atentado en que murió Cabral, la Policía sí contaba con informaciones que ligaban presuntamente a Fariñas con una serie de ilícitos como droga, lavado de dinero y trata de personas. Pero se desconoce los motivos por los cuales la Policía nunca intervino y más bien se ha quedado callada.
Las fuentes indican que en esta actividad hay “una red impresionante”, en la que estarían utilizando no solo centros nocturnos, sino bares y algunos hoteles de la capital, aparentemente con el fin de realizar lavado de dinero.
En tanto, el diario guatemalteco Siglo XXI publicó ayer que Fariñas, quien conducía el vehículo en el cual fue asesinado Cabral, únicamente ha sido entrevistado por el Ministerio Público (MP). La falta de un abogado impidió que las autoridades de la Fiscalía guatemalteca le tomaran el lunes declaración a Fariñas.
En la entrevista Fariñas confirmó que es el administrador del night club Elite, y negó conocer a los sicarios.
Según las versiones periodísticas guatemaltecas, las autoridades de ese país vinculadas a las investigaciones conversaron durante tres horas con Fariñas, cuando aún permanecía en el centro asistencial donde estuvo recluido.
Y aunque le mostraron fotografías de los sospechosos detenidos Elgin Vargas Hernández y Wilfred Stokes Arnold, sostuvo que no los conoce y tampoco los vio en el hotel Tikal Futura.
Fariñas únicamente confirmó que fue a través suyo que fue contratado Cabral para que ofreciera los conciertos en Nicaragua y Guatemala.
Mientras los funcionarios se encontraban dialogando con Fariñas, agentes de las Fuerzas Especiales de la Policía (FEP) y del Ejército patrullaban los accesos del hospital privado.
LE BRINDAN SEGURIDAD
La agencia Acan-Efe señala que el vocero de la Policía Nacional Civil (PNC), Donald González, refirió: “Está (el empresario artístico) en un lugar del departamento de Guatemala (que incluye la capital) y en coordinación con el Ministerio Público se le está brindando seguridad”.
La versión también fue confirmada por funcionarios de la Fiscalía guatemalteca.
“Efectivamente el empresario salió del hospital y fue llevado a un lugar seguro”, dijo la fuente del Ministerio Público.
La fuente agregó que desde el atentado el Ministerio de Gobernación (Interior) está a cargo de la protección de Fariñas.
El informante de la Fiscalía refirió que aún no ha tomado declaración del empresario porque “no está sindicado por la muerte de Cabral, sino que también fue una víctima” del atentado.
“A él solo se le ha hecho una entrevista informativa con el fin de conocer los hechos”, añadió la fuente sin ofrecer más detalles.
FARIÑAS FUE BLANCO DEL ATAQUE
Las autoridades guatemaltecas manejan la hipótesis de que Fariñas habría sido el blanco del ataque armado que de manera fortuita costó la vida a Cabral, de 74 años, quien recibió tres disparos, el mortal fue en la cabeza.
El móvil del ataque habría sido una ajuste de cuentas porque supuestamente el empresario nicaragüense habría robado dinero procedente del narcotráfico a un “costarricense” identificado como “Alejandro”, quien es activamente buscado por las autoridades centroamericanas, según datos policiales y de la prensa regional.
Durante la entrevista los funcionarios involucrados en las investigaciones le preguntaron al nicaragüense que si el ataque iba dirigido contra él debido a que desde el extranjero se había contratado a un grupo de sicarios para eliminarlo por una deuda pendiente, y él respondió que desconocía tal situación.
MENCHÚ Y SU ENREDADA HIPÓTESIS
Mientras tanto, la premio Nobel de la Paz 1992 y candidata presidencial guatemalteca, Rigoberta Menchú, dijo ayer en Managua que el asesinato en su país del cantautor argentino fue ordenado por el crimen organizado y favorece al exgeneral y aspirante opositor Otto Pérez Molina, primero en los sondeos de cara a los comicios de septiembre próximo en Guatemala.
“¿Quién se beneficia con la muerte de Facundo? ¿Quién saca provecho a la muerte de Facundo? Pues un general que quiere ganar las elecciones en Guatemala. Siempre hay una relación”, declaró Menchú al canal 13 de televisión local, dirigido por tres hijos del presidente Daniel Ortega.
Menchú, candidata del Frente Amplio, se encuentra a la cola de las encuestas con un 1.7 por ciento de intención de votos, según sondeo de la firma privada Prodatos, divulgado el pasado 29 de junio, el cual ratificó a Pérez Molina, del opositor Partido Patriota (PP), como favorito con el 30.4 por ciento.
La premio Nobel de la Paz asistió ayer a la celebración del acto oficial de Ortega, con motivo del 32 aniversario del derrocamiento de la dictadura somocista.
Menchú dijo a la televisora nicaragüense que el asesinato de Cabral “no es un crimen cualquiera”, sino que “tiene” tras de sí “toda una organización”. Al tiempo que no descartó la posibilidad de que Cabral haya sido asesinado por quienes lo contrataron para ofrecer conciertos en Guatemala y Nicaragua.
“Probablemente ellos provocaron su invitación para Guatemala. Probablemente ellos hicieron planes para que llegara a un escenario y se cumpliera un escenario”, expresó Menchú.
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