CORRESPONSAL/GRANADA
Monseñor Jorge Solórzano, obispo de la Diócesis de Granada, sigue manteniendo su preocupación por la situación de los niños, niñas y adolescentes, que se refugian en el pegamento y la prostitución ante la falta de oportunidades.
Solórzano explicó que hará todo lo posible para concretar la construcción de un centro de educación integral para muchachos, muchachas y niños, que por su condición de pobreza no tienen acceso a la educación, ni a oportunidades de formación.
“He estado en contacto con una congregación que se llama Hermanas de María, sobre todo con sus superiores y ahora estoy preparando la petición de ayuda por escrito y de manera formal”.
ALGUNAS RESPUESTAS
Para monseñor Jorge Solórzano, la Iglesia está dando algunas respuestas al problema, sin embargo considera que son muy pequeñas para la demanda que hay, en Granada y el resto del país.
Citó los proyectos sociales que mantienen las Hermanas de Calcuta y las Salesianas, en Granada, en donde se atienden casi 60 muchachas.
“Es muy triste ver cómo las niñas y las jóvenes de 12, 13 y más años se comienzan a prostituir, y de niños y niñas que apenas tienen 10 años o menos que ya andan con el vaso de pegamento en la mano, o bien son víctimas del tráfico sexual, tenemos que hacer algo”, sostuvo.
Dijo que está pidiendo al Señor para que a través de los medios que tiene la Iglesia se pueda llevar una respuesta a los jóvenes y niños nicaragüenses.
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