“Que firmen los agresores”, respondió ayer el candidato presidencial de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Enrique Quiñónez, cuando le preguntamos por qué no ha firmado el “Compromiso Ético por la No Violencia” que propone el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP).
Según Quiñónez, es el candidato ilegal del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Daniel Ortega, quien debe rubricar ese compromiso porque es quien manda a jóvenes a garrotear a la población cuando esta realiza marchas contra el Gobierno.
“No he firmado ni lo vamos a hacer, hasta que no lo haga quien nos ha agredido. No voy a entregar mi derecho a la defensa, ya que simplemente nos defenderemos de las turbas de los sandinistas, a como pasó en las elecciones municipales, donde nos apedrearon, balearon y apuñalaron”, respondió el candidato de ALN.
Quiñónez sostiene que el presidente Ortega utiliza la violencia como un medio para infundir temor en la sociedad y afirma que le sorprende que los otros partidos hayan entregado su derecho a la defensa al firmar el compromiso del IEEPP.
“Quien debería de firmar es el agresor Daniel Ortega, no quienes ha mandado a golpear con sus turbas de jóvenes”, reiteró el candidato de ALN.
Anunció que marchará el próximo 9 de julio con “los encachimbados” y espera que los partidarios del FSLN no los “desmadren”.
CON DISCURSOS BÉLICOS
El diputado Wilfredo Navarro, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), dijo que la resistencia de Quiñónez a firmar el acuerdo se debe a que él y Ortega “manejan discursos bélicos”.
“La negativa de Ortega de firmar este compromiso por la no violencia es porque todos sabemos que él utiliza a la juventud para generar violencia. Las fuerzas de choque están integradas hasta por adolescentes y lo que hace es garantizarse la impunidad por los actos vandálicos. Tanto la ALN como el FSLN, si en algo se acercan es en el discurso violento”, afirmó Navarro.
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