El creciente apetito de Estados Unidos, Europa y Asia por las frutas tropicales y las verduras frescas representa una oportunidad para Nicaragua, aunque las empresas nacionales deben estar al día con los requisitos técnicos y medidas fitosanitarias que exigen dichos mercados.
La gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), Azucena Castillo, destaca que el país puede aprovechar las preferencias de acceso a mercado del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y República Dominicana con los Estados Unidos (DR-Cafta, por sus siglas en inglés) en vigor desde 2006, y del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE) que entraría en vigencia probablemente en el 2012.
Castillo, exministra de Fomento, Industria y Comercio (Mific), destaca que los países de Centroamérica han venido ganando terreno en los mercados internacionales, mostrando crecimientos del 38 por ciento en los últimos años.
Sin embargo, a pesar que los volúmenes de Nicaragua registran un 32 por ciento de crecimiento, concentrado principalmente en okra y tubérculos como malanga y quiquisque, el aprovechamiento del mercado internacional aún es limitado.
Las exportaciones nicas de frutas, tubérculos y vegetales —según datos oficiales— pasaron de 12.67 millones de dólares en 2005 a 16.84 millones de dólares en 2010.
Por el contrario —subraya Castillo— “el resto de los países de la región se ha mostrado más agresivos”. Por ejemplo, Guatemala logró en melones 50 millones de dólares el año pasado, mientras que Honduras vendió 120 millones en melones y sandías.
ARMAN PROGRAMA
Para Castillo el desafío de aprovechar aún más el mercado internacional concierne a las empresas, especialmente a las Pymes y productores, “que debidamente capacitados y contando con el apoyo especializado, podrán aprovechar estas oportunidades del subsector de alimentos frescos y procesados”.
Por ello APEN, el Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI) y el Centro de Promoción de Importaciones desde Países en Desarrollo (CBI) de Holanda, han acordado una “alianza estratégica” para impulsar un Programa de Promoción y Exportación de Alimentos al Mercado Europeo.
El Gobierno también puede hacer su parte logrando las correspondientes certificaciones fitosanitarias.
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