Rafael Lucio Gil. LA PRENSA/ ARCHIVO O. VALENZUELA

Nicaragua necesita políticas educativas

El aumento de la cobertura educativa que ofrece la batalla por el sexto grado no sacará al país de la pobreza, según expertos en educación. En este sentido el país requiere determinar las políticas educativas que permitirían conseguir la ansiada calidad de la educación y con enfoque de mejorar el desarrollo humano de Nicaragua.

El aumento de la cobertura educativa que ofrece la batalla por el sexto grado no sacará al país de la pobreza, según expertos en educación.

En este sentido el país requiere determinar las políticas educativas que permitirían conseguir la ansiada calidad de la educación y con enfoque de mejorar el desarrollo humano de Nicaragua.

Lo primero, según Elba Castillo, directora del Centro de Investigación y Acción Educativa Social, es reconocer oficialmente por lo menos 12 años de escolaridad obligatoria.

Nicaragua apenas reconoce siete años de escolaridad obligatoria, pese a que otros países de Centroamérica, como el vecino Costa Rica, reconocen nueve años de escuela obligada.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) insiste en que para salir de la pobreza se requieren por lo menos 12 años de estudio básico promedio.

“No hay una política que vele por la reducción de la alta deserción en primaria; la cantidad de niños que ingresan al primer grado difícilmente culminan los seis grados de educación primaria completa”, dijo Castillo.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Nicaragua es el último país en el ranking de la primaria completa.

Mientras en el país cuatro de cada diez niños que entran al primer grado consiguen culminar el sexto grado de primaria, en Costa Rica por ejemplo nueve de cada diez niños terminan la educación primaria según cifras oficiales.

POLÍTICAS DE ESTADO

Rafael Lucio Gil, coordinador académico del Instituto de Educación de la Universidad Centroamericana (IDEUCA), afirmó que “hay mucho discurso y poca práctica. Las políticas educativas no son sostenibles porque no son de Estado, son de partidos”.

Asimismo la profesionalización y aumento del magisterio nacional deberían constituir otra de las políticas educativas del país, según los expertos.

Sin embargo, en Nicaragua los niveles de empirismo de docentes superan el 50 por ciento, según el Ministerio de Educación (Mined).

“Necesitamos maestros más capacitados para conseguir calidad educativa”, reiteró Castillo.

A partir de este año el Mined registró una matrícula escolar de 1,777,000 alumnos como parte de la batalla del sexto grado que pretenden ganar en el 2012.

POCA INVERSIÓN Y MUCHO HACINAMIENTO

La inversión que actualmente hace el país para la educación (5,553 millones de córdobas) puede dificultar el alcance de esta meta, según han insistido diversos organismos de la sociedad civil.

El país dispone de 26 mil aulas de clases distribuidas en 8 mil 398 escuelas en todo el país y 44 mil maestros que atienden entre 40 y 60 alumnos por cada aula de clase.

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COMENTARIOS

  1. fultp
    Hace 15 años

    Los tecnicos y politologos de la educacion, continuan miopes ante la realidad educativa d Nicaragua. El elemento medular para mejorar el atraso educativo, elevando la calidad y la pertinencia comienza por mejorar el nivel de vida personal y profesonal de los mastros. Podran continuar construyendo y mejorando los centros educativos pero, mientras al docente no se de una condicion preferencial, la educacion en Nicaragua ira a la deriva.

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