Por Bernardo Aguilar González
El pasado 12 de mayo la Fundación
Neotrópica, como parte del Frente Nacional por la Protección de los Humedales, presentó su estudio “Una Estimación Preliminar de la Pérdida en Servicios Ambientales Debida al Conflicto Ecológico Actual en la Región de Isla Portillos en el Humedal Caribe Noreste en el Noreste de Costa Rica”. El mismo ha sido revisado y discutido en diversos foros en Europa, Costa Rica y los Estados Unidos.
El estudio nació como una donación de nuestra organización para sensibilizar al mundo sobre el alto riesgo ambiental involucrado en las acciones que el Gobierno de Nicaragua estaba realizando en Isla Portillos. Ante lo riesgoso de entrar en una zona sujeta al tipo de tensiones que ha estado sujeta esta, escogimos una metodología de valoración rápida que puede basarse en información secundaria. Así, mediante el método de transferencia del valor, utilizado en prestigiosos estudios a nivel internacional, nos basamos en el informe de la Misión 69 de RAMSAR para realizar nuestra estimación. Se proyectó un funcionamiento bajo y un funcionamiento alto del ecosistema dadas las mismas limitaciones de acceso.
La estimación tomó en cuenta todos los servicios ambientales que dicho reporte aseguró que estaban en riesgo y las áreas que definió como áreas afectadas: 225 hectáreas de área de efecto inmediato y aproximadamente 21,500 hectáreas de efecto que se comenzaría a notar luego de aproximadamente 6 meses-1 año y que se extienden al sur/sureste.
Al día siguiente de nuestra presentación, LA PRENSA de Nicaragua publicó el artículo “Ticos contra Nicaragua en La Haya por… 300 dólares” en el cual se tergiversa nuestra presentación haciendo una simplista inferencia: “Si se toma en cuenta que Harbour Head solo mide un 0.003 por ciento del humedal costarricense, el sitio brindaría a Costa Rica beneficios por 300 dólares anuales ”
Aclaramos nuestros resultados. El valor de los servicios ambientales por hectárea por año en las áreas afectadas es de cerca de 2,800 dólares en estimación baja y de US$$46,000 en estimación alta. Laguna Los Portillos (Harbour Head como la llaman en Nicaragua —con alrededor de 100 hectáreas—) daría un valor de servicios anual de entre US$280,000 y US$4,600,000 por año (entre mil y quince mil veces mayor que la estimación publicada). Sin embargo, la principal presunción del cálculo es errónea: la laguna no es objeto del litigio pues es parte del área silvestre protegida (también humedal RAMSAR) que se encuentra del lado nicaragüense: Refugio de Vida Silvestre río San Juan.
El total del valor de los servicios ambientales en juego en el área de influencia directa en Isla Portillos por año es entre US$625,000 y US$10.3 millones. Si se incorpora la evaluación de daños en el área de influencia indirecta el daño total podría llegar a ser tan alto como US$345 millones por año. Resulta relevante evaluar cuántos años se tardaría en recuperar los daños (algunos irreversibles). Dado que algunos de los árboles en el área talada tenían más de 200 años, estimamos el valor neto presente a 10 y 100 años. Estas proyecciones nos han dado resultados exorbitantes. Baste decir que en los escenarios más beneficiosos para Nicaragua el valor a 100 años llega a ser equivalente a un 20 por ciento del PIB total para el año 2009.
Esta es una estimación preliminar que debe ser complementada con métodos más directos. Sin embargo es esperable que el valor, de acuerdo con la literatura prevalente, sea mayor que lo hecho hasta aquí. Parece importante recalcar que, desde la perspectiva ecosistémica, la estimación es incompleta en tanto no incluye el valor de los servicios en juego del lado norte de esta zona de humedales internacionales. Las evaluaciones más recientes de RAMSAR permitirían hacer estimaciones complementarias a esta. Debe enfatizarse que la primera evaluación de RAMSAR (Misión 69) solamente evaluó los daños causados por la apertura del canal.
Nuestras organizaciones con gusto colaborarían con contrapartes nicaragüenses con el fin de que este análisis se realice en el lado norte del San Juan. Asimismo nos interesa resaltar la necesidad de que las comunidades locales y la sociedad civil organizada participen en una forma más visible para encontrar soluciones permanentes que permitan que todos los sectores se beneficien verdaderamente de la riqueza natural de la región sin destruirla.
El autor es director ejecutivo de la Fundación Neotrópica, Costa Rica.
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