Iglesia católica y política chiquita

Los obispos de Nicaragua advirtieron que el documento dado a conocer este lunes 31 de mayo con motivo de la Fiesta de la Visitación de la Virgen María, que la iglesia Católica celebra en esa fecha, no es una proclama política y no va dirigida solo a la clase política de Nicaragua, “como podría mal interpretarse”, sino que ha sido enviada a toda la población.

Según explicó el Arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, monseñor Leopoldo Brenes Solórzano: “Esta carta está dirigida a todos los ciudadanos, no solo a los religiosos, es un documento abierto a la reflexión”. Mientras que monseñor Silvio Báez Ortega, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, precisó que el documento “está pensado como una catequesis, un servicio de los pastores de la Iglesia para que el pueblo de Dios se acerque a las Sagradas Escrituras y a través de ellas pueda orar, tenga fortaleza, esperanza y consuelo; no va dirigida contra nadie, es un comentario a un texto de la Biblia”.

En realidad, el documento de los obispos está inspirado en la Magnificat —una preciosa oración que es considerada también una excelente pieza literaria—, la cual está basada en el Evangelio de San Lucas. La Magnificat se refiere a las palabras que la Virgen María dirige a Dios padre cuando visita a su prima Isabel, la madre de Juan el Bautista, y dice en una de sus partes: “Él hizo proezas con su brazo: dispersó a los soberbios de corazón, derribó del trono a los poderosos y enalteció a los humildes”.

Ciertamente, la carta de los obispos con motivo de la fiesta de la Presentación de la Virgen no es un mensaje propiamente político ni está dirigido expresamente a los políticos. Sin embargo, los obispos quieren llegar con su mensaje a todas las personas que deben interesarse en la política, la cual los perjudica pero también los puede favorecer y liberar si disciernen con sabiduría y hacen un buen uso de ella.

Monseñor Brenes ha sido muy claro al decir: “Queremos iluminar a los que están en el Gobierno, a los que están haciendo política, a los que están en X o Y movimiento; esto es una exhortación. Nuestro afán no es molestar, sino más bien iluminar”. Pero la palabra de la Iglesia expresada por medio de sus obispos es profética, y por eso denuncia a “los soberbios de corazón, los arrogantes y orgullosos que buscan sus intereses y exigen que se rinda culto a su personalidad (que) se pierden y se dispersan por autodivinizarse, siguiendo sus caminos y no los de Dios”. Y señalan los obispos que “los poderosos que ejercitan el dominio en modo despótico y autoritario, consolidándose en modo prepotente y tiránico sobre los demás, actúan como si Dios no existiera y por eso Dios mismo los destrona y derriba”.

Sin duda que los obispos están completamente claros de que la Iglesia, y ellos como religiosos, tienen que mantenerse al margen de la política pequeña, es decir, de la política partidista que se practica con el propósito de conseguir puestos gubernamentales. Los obispos son los primeros en saber que la tribuna de la Iglesia y la función religiosa no se deben utilizar para satisfacer ningún interés político particular, personal ni partidista, ya sea pronunciándose a favor de algún partido o candidato o repartiendo dádivas para exaltar la personalidad de un tirano soberbio de corazón, el que tarde o temprano será derribado de su trono, por muy poderoso que sea o aparente serlo.

El cardenal Jorge Mario Bergolio, primado de Argentina, ha dicho que “todos (los seres humanos) somos animales políticos, en el sentido mayúsculo de la palabra política. Todos estamos llamados a una acción política de construcción en nuestro pueblo. La predicación de los valores humanos, religiosos, tiene una connotación política. Nos guste o no, la tiene. El desafío del que predica está en marcar esos valores sin inmiscuirse en la pequeña cosita de la política partidaria”. Ese es el punto de la Iglesia. Y en el caso de los obispos de Nicaragua, ellos no se están metiendo en la política partidaria y sus minucias. Lo que hacen con su palabra y sus oraciones de inmenso valor profético, como la Magnificat, es consolar al pueblo recordándole que por muy arrogantes y poderosos que sean los tiranos, inevitablemente tienen que caer. Y alientan a los feligreses para que desechen el miedo, que tengan fortaleza y esperanza porque “la Madre del Señor no es indiferente frente a los problemas de su pueblo”.

COMENTARIOS

  1. Cola de Chancho
    Hace 15 años

    Los «satanudos» aclaran una interpretación oscura de su carta, ustedes en LP y en END dijeron que la carta pastoral estaba dirigida «aunque sin mencionarlo a Daniel Ortega». Sin duda los «satanudos» tiran bolas malas y uds les hacen Swing para hacerlas strike. Los «satanudos» deberían poner la barba en remojo, un día de tantos una parte de la feligresía podría cansarse y buscarse o crearse una nueva congregación. Al fin lo que vale es La Fe, no el clero. Pasó en Inglaterra.

  2. Juan PuebloBKCC
    Hace 15 años

    Nuestra Iglesia Cristiana, Romana y Ecuménica, nos ha guiado y enseñado que el Dios Trinitario del Universo, Padre, Hijo y Espíritu Santo, con la intercesión de María, madre de Dios y madre nuestra: ha luchado y seguirá luchando hasta el fin de los tiempos, por lograr Paz, Justicia y El Bien Común, para todos los seres humanos. Nuestros Pastores, en nuestro caso, han hablado claro para que logremos elegir un gobierno de Libertad y Democracia que nos conduzca al Desarrollo y El Bien Común

  3. Catolico
    Hace 15 años

    AMEN

  4. Eugenio
    Hace 15 años

    Dios a puesto reyes y los a quitado a traves de la vida, el es el unico omniciente y conoce los sufrimientos de los pueblos, si los politicos usaran la palabra de DIOS (la Biblia) como el libro de la vida, otra cosa seria, sus actuaciones serian diferentes ante los pueblos. Ortega un dia al igual que otros que se han aduenado del poder y se creen intocables y con derecho sobre las personas y sobre sus pensamientos, caera y sera humillado tarde o temprano ante las leyes del hombre y de DIOS.

  5. Somos pueblo indefenso
    Hace 15 años

    En un país dedocrático cuestionar al presidente es un derecho ciudadano. Y cualquier ciudadano puede pedirle cuenta sobre su gestión administrativa. Pues su cargo no es para su beneficio propio o solo un sector del pueblo es para el pueblo y para el pueblo. El hombre de la Iglesia además de ser un ciudadano es un hombre de Dios y como tal no pueden callar ante los afanes de poder de un hombre y su familia. Es un mandato de Dios.

  6. camilo garcia
    Hace 15 años

    Es magnifica la Magnificat es un conjuro para los malos hijos de nicaragua llamense Favio Gadea, Arnoldo Aleman, Edmundo Jarquin, Eduardo Montealegre, Enrique Quiñonez; quienes por 16 años mamaron la teta de la res publica y se olvidaron del pueblo pobre y trabajador, por ello gracias a la cupula esclesial al iluminar a nuestro pueblo y saber que DIOS esta con DOS

  7. Juan PuebloBKCC
    Hace 15 años

    El Nivel de Abuso ejercido por Ortega-FSLN, nos obliga a un ¡Basta Ya! Resistencia y Desobediencia Civil Total y Activa, hasta destituir a Ortega y su Gobierno Totalitario. No permitamos que sigan sometiendo a todo el pueblo a la semiesclavitud y desesperación que históricamente han soportado todos los países que han instaurado el Marxismo Leninismo, ahora impulsado por el Castro-Comunismo-Chavista, que tiene amenazado al Continente Americano, y aplastado y estancado a Nicaragua.

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