La elección de los magistrados del Tribunal Nacional Laboral de Apelaciones y de los 30 de los tribunales de Apelaciones abrió la crisis en el poder judicial. La magistrada orteguista, Alba Luz Ramos, advirtió a sus homólogos liberales que resolverán la situación como lo han hecho en el pasado para hacerse del control de los tribunales.
“Si no quieren dar su firma pasarán a la historia como incumplidores de la ley y nosotros tenemos que encontrar la forma de suplir eso. Desgraciadamente tenemos que estar de crisis en crisis, pero no por eso vamos a dejar de aplicar la justicia”, dijo Ramos.
Ramos aseguró que la elección de magistrados del Tribunal Nacional Laboral de Apelaciones y de los Tribunales de Apelaciones, a quienes se les ha vencido su período, será de la misma manera que en ocasiones anteriores.
Para ello han determinado un procedimiento, según la Ley de Carrera Judicial, que establece que de haber crisis unirán salas de diferentes circunscripciones para cubrir la demanda.
Los magistrados del FSLN se han impuesto en el pasado, valiéndose de procedimientos irregulares para imponerse.
LIBERALES REACCIONAN
El magistrado liberal Gabriel Rivera dijo que la elección de los cargos en cualquiera de los tribunales mencionados no podrá hacerse sin la votación de corte plena y el voto de las tres cuartas partes de la Corte Suprema de Justicia.
“El punto de vista legal señala que para que un magistrado de apelaciones sea electo se necesitan las tres cuartas partes. No nos hemos reunido ni hemos tocado el tema. Que presenten ellos su candidato si tiene los votos necesarios”, dijo Rivera.
Mientras Ramos oficializó a los seleccionados mediante concurso para los cargos en el Tribunal Nacional Laboral.
Según ella, en apego a la Ley de Carrera Judicial, detalló el proceso público donde participaron nominados de la Universidad Centroamericana (UCA) y de la Universidad Hispanoamericana, así como una propuesta del Sindicatos de Trabajadores de Telecomunicaciones y Correos (Telcor) y los cuatros jueces del Distrito del Trabajo.
El magistrado de facto liberal, Dámicis Sirias, dijo que, igual que el resto de magistrados liberales desconocía del proceso de selección pues solo contó con la participación de tres magistrados orteguistas e insistió en que para ser electos requerirán de los votos de los miembros de su partido para obtener al menos 12 en corte plena.
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