Por Geraldine González
“El corazón de madre de Olga María Sequeira Juárez le ordenaba que llamara a su hija Olga María Castro Sequeira para saber si estaba bien, sin imaginar que recibiría una de las noticias más dolorosas de su vida”.
Fue a eso de las 2:15 de la madrugada del 9 de marzo del año en curso, que la voz de un varón le contestó a la progenitora de Olga solo para decirle: “Su hija está muerta, señora; véngase aquí a Carretera a Masaya. Lo siento mucho”.
Castro Sequeira había fallecido en un aparatoso accidente ocurrido en Carretera a Masaya, luego de salir de un concierto. Según la versión policial, el joven conductor hizo un giro indebido hacia el carril contrario y sumado a esto circulaba a exceso de velocidad”. Así se narra la muerte de esta joven en la edición del jueves 10 de marzo en el Diario La Prensa.
Historias como la expuesta anteriormente han llenado de luto a muchas familias nicaragüenses, al enterarse que algún familiar ha perdido la vida en un accidente de tránsito, en donde el alcohol es el principal protagonista de esas historias.
En Nicaragua, pistas como la Carretera a Masaya, Carretera Sur y la nueva a León, son consideradas peligrosas por la cantidad de vehículos que circulan y los accidentes fatales que ahí han ocurrido.
La cantidad de vehículos sumada a los errores de diseño que tienen estas carreteras aumentan las posibilidades de que ocurran accidentes de tránsito, en los que muchas veces los jóvenes son protagonistas.
En el texto publicado en la página web del periódico Confidencial, el ingeniero Edmundo Zúniga, presidente de la Asociación Nicaragüense de Arquitectos e Ingenieros (ANIA) y exviceministro de Transporte, afirma que la Carretera a Masaya contaba con un diseño original en el que estaba previsto que sus carriles fueran más amplios, sin embargo “fue cambiado inexplicablemente. Los retornos estaban diseñados en otra forma y no en la forma en que quedaron construidos con unos bordillos altamente peligrosos por su ubicación y su forma”, cuenta en el sitio web.
A ella todavía se le recuerda con mucho amor en el sitio http://albaliciaporsiempre.com. Albalicia Duarte perdió la vida el 21 de junio del 2007, a las 11:00 p.m. en el kilómetro 9 Carretera a Masaya.
Según el informe realizado por agentes de Tránsito de la Policía del Distrito Cinco, el conductor giró de pronto hacia el carril izquierdo y estrelló la parte delantera del carro contra la trasera de un camión grúa.
El subcomisionado Francisco Vanegas, jefe de Tránsito de la Policía del Distrito Cinco, informó en aquel entonces a La Prensa que la causa principal del accidente fue el exceso de velocidad. “Lo que hay es el exceso de velocidad y tenemos la prueba (de alcohol) que es de Cuatro A”, explicó el jefe policial, quien agregó que es el máximo estado de ebriedad en el que se puede encontrar una persona.
Y es que el consumo excesivo de alcohol en conjunto con el exceso de velocidad se ha convertido en la pesadilla de muchos jóvenes, quienes no toman las precauciones necesarias para evitar este tipo de accidentes.
En los registros policiales de 2010, destacan que solo entre la rotonda Jean Paul Genie y la entrada a Ticuantepe, 16 personas perdieron la vida en 354 accidentes de tránsito. Este tramo de Carretera a Masaya es considerado por las autoridades como el más peligroso, según la publicación de Confidencial.
Pablo E. Barreto Pérez publicó en un artículo titulado Accidentes de tránsito: ¿Epidemia de salud pública? que del primero al 17 de enero del 2010 ya se registraban 34 muertos por accidentes de tránsito, 14 más que en enero del 2009, año en el que se registraron 600 fallecidos en trágicas colisiones. En 2008, hubo 514 muertos por esta misma causa.
Desde algunos años atrás, el alcoholismo se ha considerado como una enfermedad, así la aceptó la Organización Mundial de la Salud (OMS). Si considerás que has caído en el alcoholismo y querés superarlo, podés acudir a Alcohólicos Anónimos.
“El primer paso que los jóvenes deben dar es aceptar el problema. Luego, pueden asistir a nuestros grupos, que nosotros llamamos psicoterapia grupal, en la que compartimos experiencias sobre nuestro problema. Es así como se logra dejar de beber”, comenta el director del Comité de Información Pública, Francisco O.
Si necesitás más información sobre este grupo podés llamar al 2266-2022 o visitar su página web: www.aanicaragua.org.
Accidentes como estos, sin importar la gravedad, dejan una marca en quienes se ven involucrados directa e indirectamente, pues además de las marcas físicas, el recuerdo de esos momentos de angustia y dolor permanece en las mentes de aquellos que “quedaron para contar el cuento” y el sufrimiento de quienes pierden a un ser querido.
Por eso es importante que cuando vayas a salir con tus “bróderes” o tu familia, siempre tengan un conductor designado y sobre todo nunca olvidés que el alcohol puede convertirse en el peor recuerdo para el resto de tu vida.
Y como dicen por ahí “si tomás, no manejés”.
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