Los presupuestos que algunos partidos políticos han calculado para la campaña de las elecciones presidenciales de noviembre, que oficialmente iniciaría el 20 de agosto, duplican los montos que los mismos invirtieron en la campaña de las elecciones presidenciales más recientes, en el 2006.
El informe final del costo de la campaña electoral del 2006, presentado tras ese proceso por la Red de Ciudadanía por la Transparencia, que monitoreó la misma, reveló que durante los 75 días de la campaña de aquellas elecciones, los partidos políticos gastaron un total de 18.2 millones de dólares.
En esa ocasión también participaron cinco alianzas y partidos políticos, como se prevé ahora. Sin embargo, el monto total para el proceso de este año fácilmente superaría los 75 millones de dólares.
La semana pasada, el jefe nacional de la campaña de la Alianza Partido Liberal Independiente (Alianza PLI), Eliseo Núñez Morales, calculó que el costo de esa campaña será entre 12 millones y 15 millones de dólares. Mientras, el jefe de campaña de la Alianza Partido Liberal Constitucionalista (Alianza PLC), Miguel Rosales, dijo que esta invertiría unos 10 millones de dólares.
Núñez estima que el costo de la campaña del gobernante Frente Sandinista alcanzaría los 50 millones de dólares, “que serán financiados por el gran capital del país, que no es otro que el generado por las empresas e inversiones de Albanisa, que maneja la familia presidencial Ortega-Murillo”. Aunque nadie de ese partido se ha referido públicamente a este tema.
En las elecciones del 2006, el FSLN gastó 6.2 millones de dólares, según el informe de la Red de Ciudadanía por la Transparencia, integrada por los organismos nacionales de observación electoral y otras instituciones que monitorearon la propaganda de ese año.
El mismo informe calculó que el gasto del PLC fue de 5.5 millones de dólares; y el gasto de la campaña del disidente liberal Eduardo Montealegre, que estuvo a cargo de Núñez, fue de 4.6 millones de dólares.
Núñez aseguró que el total de aquel año en realidad fue de 7.5 millones y que el aumento de esta vez obedece a la inclusión del aporte voluntario de trabajo que antes no se cuantificaba, el aumento en el precio del combustible y el entrenamiento electoral que ascenderá a 3.6 millones de dólares.
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