Fotos de La Prensa/ Uriel Molina/Cortesía
Sobre su escritorio hay abundancia de papeles. Mientras coloco mi bolso en el piso, aprovecha para sacar de una gaveta un frasco con un líquido azul para limpiar los lentes de sus anteojos, los pule con dedicación, esta es una acción que realiza varias veces al día desde que comenzó a usarlos, cuando tenía 14 años, debido a la miopía, herencia genética que trasmitió a sus hijos.
Le gusta leer, cocinar para su familia, escuchar y bailar boleros, pero una de sus pasiones es caminar, de esto último da fe una fotografía con dos de sus hijos en el sendero de Santiago de Compostela en España, lugar donde ha recibido más de una Compostela, certificación oficial que concede la catedral de Santiago a cuantas personas hayan realizado la peregrinación, la cual supuestamente reduce a la mitad la estancia de una persona en el purgatorio.
“La Compostela me da indulgencia, ya me he ganado más de un par, puedo donar alguna para que no pene una persona”, dice sonriendo.
¿A quién se la daría si pudiera?, le pregunto, y sin dudar contesta: “A alguien que se la merezca y crea que la merezca”.
Edmundo Jarquín es una persona conocida en Nicaragua, fue candidato a Presidente en las pasadas elecciones por el Movimiento Renovador Sandinista tras la muerte de Herty Lewites (q.e.p.d.) y es un crítico del actual Gobierno y su política. Esta semana fue inscrito como vicepresidente de la coalición Partido Liberal Independiente y la Unidad Nicaragüense por la Esperanza (PLI-UNE) que preside Fabio Gadea Mantilla y está convencido de que el más grande déficit que hay que solventar en Nicaragua es el de la esperanza.

“En un país en el cual 8 de cada 10 jóvenes señala que estarían dispuestos a marcharse de su patria, debe inyectársele esperanza, fe de que se puede construir el país que todos soñamos y en eso estamos comprometidos”, destaca Jarquín.
Ha estado casado en dos ocasiones. “Administraciones”, les llama a sus matrimonios y asegura que aunque fue un seguidor del cine italiano y francés en la década de los sesenta y setenta, debido a “las administraciones” poco amantes del séptimo arte, se ha mantenido alejado de las salas de cine, aunque no se lo reprocha.
Es un fan de la literatura, en especial de las novelas, su género favorito, de allí que su última lectura haya sido El país de las mujeres , de la escritora nicaragüense Gioconda Belli, y que el siguiente libro en espera es Ven a mi vida con amor , de Francisco Gutiérrez Barreto, “Pancho Mambo”.
“Soy feo, pero no ladrón”, dijo al concluir su discurso después de la inscripción de la candidatura; su aspecto físico fue el lema de campaña en las elecciones pasadas y lo retomará en esta nueva aspiración de derrocar a Daniel Ortega con votos.
¿Cómo se concilia su apertura a algunos temas como el aborto terapéutico, que en la campaña pasada fue su talón de Aquiles, así como su ideología con posiciones ultraconservadoras como las de don Fabio Gadea Mantilla?
- El olor a leña lo transporta a su infancia, a los tiempos en que se sentaba en el rústico comedor de su casa a disfrutar de las lecturas de Alejandro Dumas, Jorge Isaac, Rómulo Gallegos y Rubén Darío.
¿Pensó en su juventud en ser político? ¿Tenía otras aspiraciones?
Yo me vi cumpliendo un papel político desde muy joven, porque con 14 años ingresé al Instituto Pedagógico de Diriamba con una beca y estaba en el internado cuando se dio la rebelión de Jinotepe y Diriamba.
Cuando los rebeldes fueron desplazados a base de tanquetazos, un grupo se resguardó en los dormitorios y nosotros los 200 estudiantes servimos de escudo humano.
El mediador fue el nuncio apostólico de esa época, apellidado Portalupi, y se dijo que se les daría un salvoconducto para ir a las embajadas y que nos dejaran salir, pero los estudiantes debían salir voluntariamente. Llegaron los padres, yo a mi padre le hice pasar la vergüenza y dolor de no salir hasta que les dieran la seguridad del salvoconducto. Me conmovió ver a algunos heridos como Mundo Chamorro Rappaccioli y me interrogué yo de por qué esa gente podía exponer su vida y comencé a ver de forma crítica lo que ocurría y a trabajar en la oposición, después ocupé la presidencia del CEUCA y no me vi como vicepresidente, pero sí cumpliendo un rol activo.
¿Cuál es la frase que siempre repite a sus hijos?
El futuro depende de ellos. Creo que el fundamento cultural de fenómenos como el caudillismo es esperar que otros le resuelvan los problemas a uno.
Cada persona debe depender de sí misma, de su propio esfuerzo, eso es de las cuestiones que tenemos en común Fabio y yo, y es que es que nos hemos hecho por nuestro propio esfuerzo, venimos de hogares modestos, mi mamá terminó el sexto grado y fue maestra y mi papá llegó a cuarto grado.
Yo estoy comprometido con Nicaragua, y quisiera que cada nicaragüense se comprometiera a un cambio con nosotros, este es el momento.
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Nosotros nos basamos en dos puntos en la alianza PLI-UNE, que es una alianza muy amplia y plural. Estamos absolu
tamente convencidos de que el eje de la contradicción en Nicaragua ya dejó de ser sandinismo-antisandinismo, derecha o izquierda, y ha pasado a ser el proyecto autoritario de Daniel Ortega y la acción democrática amplia en la que podamos caber todos, este es una base fundamental.

Este es el primer punto para conciliar esta alianza y el discurso de dos candidatos que tenemos extracciones políticas ideológicas diferentes. El segundo punto es que para conservar esa opción democrática amplia evitaremos pronunciarnos sobre temas que no recogen el consenso de toda la alianza, pero en tanto y cuanto no soy candidato de un partido como en el 2006, sino de una alianza plural y diversa, no tengo derecho a pronunciarme a partir de mis particularidades, sino que ser expresión de esa pluralidad.
¿Su familia cómo ha tomado esta nueva candidatura?
Con gran decisión y entusiasmo. Mi familia y mi esposa Claudia (Chamorro) en particular tienen un gran compromiso con Nicaragua. Esta fue una decisión más fluida que cuando Herty Lewites me invitó a incorporarme a la política cuando me encontraba en Madrid y aun así mi esposa no vaciló en apoyarme y regresar. Ahora ha sido una decisión más natural y lo han tomado con gran decisión y entusiasmo.
¿Cuáles son sus propuestas? ¿Qué aportará Edmundo Jarquín a Nicaragua?
Afortunadamente el consejo político de la alianza y Fabio me han pedido que me encargue de la propuesta programática y eso me satisface aún más que ser candidato a Vicepresidente.
Yo creo que todos los problemas del país tienen solución y creo que Nicaragua puede crecer más y mejor sostenidamente a una tasa anual de crecimiento de Producto Interno Bruto (PIB), que sería el doble de la tasa promedio de los últimos 15 años y cuatro veces más que la tasa promedio de crecimiento del gobierno de Ortega, que ha tenido un crecimiento mediocre de apenas el 2 por ciento anual, a penas superior al crecimiento de la población.
Se puede crecer entre el 7 y 8 por ciento anual, con lo cual cada 15 años o menos se podría duplicar el ingreso per cápita de los nicaragüenses; la idea es crecer mejor territorialmente y socialmente. El crecimiento actual está asentado en el sector comercial y financiero y se concentra en el Pacífico y centros urbanos, y la idea es crecer mejor territorialmente, ampliar las bases sectoriales del crecimiento, la infraestructura, ampliación de crédito productivo, beneficiar a más sectores y la clave es dar confianza política y seguridad jurídica.
¿En qué se basa para sus propuestas?
Yo trabajé durante 15 en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), fui primer jefe de dirección en temas de desarrollo institucional y creo que puedo aportar mi experiencia y formación para apoyar aquellos puntos críticos.
Tengo la gran ilusión de poder recoger las voces de numerosos sectores que han venido pensando cómo enfrentar los problemas del país, así que no es un ejercicio burocrático, sino que estoy recogiendo las voces de diversos sectores; tengo la agenda Cosep, la propuesta de nación de la Coordinadora Civil, la agenda de país presentada por otras organizaciones. La idea del programa es incluir esas voces y devolverlas en términos de un programa de gobierno.
Está confiado en su candidatura, pero no teme un posible fraude en el CSE. ¿Cómo defenderán el voto de quienes se los den, si nada ha cambiado en el Poder Electoral como se había venido demandando?
Nosotros consideramos que estas elecciones se polarizarán en el bloque pro-Ortega y anti-Ortega, y considero que el margen anti-Ortega será tan grande que no habrá fraude posible.Nuestro deber como oposición es ofrecer a los nicaragüenses la solución civilizada de aplastar al orteguismo con votos, nosotros tenemos que evitar a toda costa repetir el error de la oposición de Venezuela en 2005, que al no medirse electoralmente dejó el pase libre a Hugo Chávez para legalizar su proyecto autoritario.
¿Depurarán las instituciones si llegan a ganar? ¿Serán independientes las instituciones como CSJ, CSE, Contraloría?
Claro que sí, así como Ortega poco a poco se dedicó a descomponer las instituciones sin tener mayoría calificada en la Asamblea Nacional, nosotros, que estamos apostando a una mayoría calificada que se encargue de recomponer las instituciones, (lo haremos).
¿Cómo se hará la selección de diputados en esta alianza?
Nosotros en el proceso de consolidación de la alianza hemos tenido varias etapas: primero la de consolidar la candidatura de Fabio, después que él seleccionara su fórmula, después el equipo de campaña, tener casilla, armar un equipo de campaña, lograr inscribir la fórmula y estamos dejando la negociación para estructurar la lista de diputados para la etapa posterior a Semana Santa.Antes de decidir nombres se establecerán criterios de selección. Lo primero será la seguridad de la lealtad de los seleccionados, para evitar este espectáculo grosero de transfuguismo político, que hemos visto en los últimos cuatro años. Otro criterio es que ayude a afianzar territorialmente la presencia política de la alianza y la candidatura.
En la pasada campaña y en su candidatura junto a Herty captaron a muchos jóvenes y mujeres. ¿Cómo caben ellos en esta alianza?
Fabio es una persona con muchas juventudes acumuladas, pero en el mundo está comprobado que la juventud no vota por la persona y su edad, vota por el cambio, por el futuro, y la edad de los candidatos es indiferente.
Pensando en ese déficit de esperanza entre los jóvenes del país es que ponemos en sus manos la posibilidad de cambiar, de creer en una opción que representa futuro, que no la representan Daniel Ortega y Arnoldo Alemán, nosotros en la alianza PLI-UNE somos la fórmula de la esperanza.
El Gobierno actual está enfrascado en la lucha por el sexto grado. ¿Qué aportes proporcionarán en materia de educación?
Los grandes desafíos son cobertura y calidad. En Nicaragua ha habido en los últimos años un progreso en cobertura, pero no el mismo en calidad.
Para mejorar la calidad hay que hacer un esfuerzo en tres direcciones vinculadas entre sí: dar a los maestros sin excepción la oportunidad de mejorar su formación. Crear incentivos salariales vinculados a la formación de los profesores y a los rendimientos académicos de los alumnos, hay que llevar a Nicaragua —sin que esto signifique riesgos para la estabilidad laboral de los maestros— a someter a los alumnos a las pruebas estandarizadas de educación a nivel internacional, para establecer metas y objetivos. Y en tercer lugar vincular a los padres al proceso formativo de los niños.
¿Ya tenía algún tipo de relación con su compañero de fórmula?
Sí, porque ambos somos de Ocotal y Fabio, aunque mayor que yo, era un orgullo para todos, porque pertenecía al cuadro dramático de la (radio) Mundial.
Mis abuelos maternos eran vecinos de los padres de Fabio y había un árbol de jocote que nos beneficiaba con sus ramas a ambas familias. En mi niñez él era un referente de alguien exitoso en el pueblo y lo admirábamos, era un artista de la radionovela.
¿Cómo está la salud de don Fabio?
(Sonríe) Sorprende no solo su calidad mental, sino su fuerza física, ya quisiera llegar yo así a esa edad.
¿Y su salud?
Muy bien. Soy, para todo en mi vida, de los que peca y reza para empatar, sin excesos, siempre moderado.
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