Cartas al Director

Conducta

 

“Nuestro carácter es el resultado denuestra conducta”.

 

Aristóteles (384 AC-322 a.C.), filósofo griego.

 

Tiranía y democracia

Hace más de cuatro décadas, Libia sufrió un golpe de Estado perpetrado por Muamar Gadafi, furibundo enemigo de Occidente y absolutista de los más siniestros.

Este personaje extravagante, con los recursos del petróleo, financió actividades terroristas del fundamentalismo islámico, inclusive apoyó a ETA, sandinistas, rebeldes salvadoreños y a las colombianas FARC. Al preconizar “la revolución mundial”, estableció un centro para reclutar extranjeros y entrenarlos en inteligencia, propaganda, sabotaje y lucha armada. Se recuerda, con horror, dos de sus más abyectas acciones: la destrucción de aeronaves comerciales, en pleno vuelo, con centenares de pasajeros. Ante las sanciones de la ONU y en gesto de dudosa credibilidad, afirmó que renunciaba al terror y se regeneraba.

Frente a la falaz propaganda de esta clase de sujetos, cuya única obsesión es eternizarse en el poder, al que consideran vitalicio e incluso hereditario, algún momento llegan las brisas de la libertad y la democracia, allí de nada les sirven los “comités de defensa de la revolución” que estructuran, con fines de personal respaldo y de ataque a quienes se atreven a no compartir la omnímoda verdad oficial. El dictador libio, que espero haya caído cuando se publique este artículo, está reprimiendo con mercenarios, incluso con aviones y helicópteros militares, a las decenas de miles de civiles que se hallan desafiando su omnipotente autoridad; se ha informado que son varios cientos los muertos y miles los heridos ocasionados por la feroz represión. La brutalidad de los autócratas no es eterna, siempre llega el momento en que los pueblos reaccionan, se liberan del yugo que los oprime y ponen en el basurero de la historia la cabeza de los tiranos.

Las reflexiones precedentes son oportunas aún más si se considera el diagnóstico efectuado por el secretario general de la OEA, en el foro “Los temas de nuestro tiempo”, organizado por Diario El Tiempo, de Bogotá, y en el que participaron, además, Michael Shifter y Sergio Ramírez, presidente del Diálogo Interamericano y ex vicepresidente de Nicaragua, respectivamente.

Aseveró José Miguel Insulza que tres son los principales problemas estructurales: la pobreza, en la cual se hallan inmersos uno de cada tres latinoamericanos; el crimen organizado, con su núcleo, el narcotráfico, que no respeta fronteras de ninguna índole; y la propia gobernabilidad democrática, que tiende en algunos países a cambiar los gobiernos colectivos por los individuales que concentran el poder. También fue enfático al preconizar que son necesarios el fortalecimiento de las instituciones, así como el control y la independencia de poderes. Por estar sobreentendido, no fue necesario aclarar que sus aseveraciones iban a lo que están ocasionando los regímenes del socialismo del siglo XXI, donde ronda la autocracia. En ese mismo sentido giraron las exposiciones de Sergio Ramírez, que condenó el uso de las instituciones para perpetuación en el gobierno, y de Michael Shifter, que enfocó los retrocesos en temas de libertad de prensa y de expresión.

Estos temas sustanciales, que gravitan en América Latina y el Caribe, deben ser analizados con objetividad y honesto raciocinio, para que no imperen los embustes del totalitarismo. La humanidad tiene lecciones que jamás debe olvidar; a la postre, llega el día en que los sátrapas tienen que rendir cuentas por sus desenfrenos.

Franklin Barriga López

Voz costeña

Desde la Costa Atlántica, le deseo éxitos en la venidera campaña a don Fabio Gadea, al mismo tiempo felicitaciones por la escogencia del doctor Edmundo Jarquín como su candidato a la Vicepresidencia. Hay muchos que critican obcecadamente al señor Jarquín, por ser del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), pero se sabe que eso de partido, agrupación política, etc., a como se llame, solo es un requisito para poder participar en una justa electoral.

Debe verse la calidad de personas, sus trayectorias profesionales y aun de su vida privada, aunque como seres humanos no somos perfectos. Recordemos que una vez Jesús dijo: “No hay uno solo que sea justo sobre la Tierra”; pero hay personas con valores y referencias morales que pueden ser candidatos idóneos para guiar al pueblo.

Otra cosa es que la última letra de MRS es de ‘sandinista’ y que Sandino era un liberal rebelde opuesto a los vendidos, que lo que tenemos al otro lado de la acera como candidatos son vendidos al mejor postor, uno de estos al actual partido de las cuatro letras, por sus supuestas transgresiones a la ley, otros han propiciado leyes como la del servicio militar obligatorio, que mandó a la muerte a cientos y miles de chavalos que ahora quieren seguir utilizando para sus propósitos de morir en el poder lavándoles el cerebro y por prebendas, porque saben que somos pobres, mientras que ellos se enriquecen cada día del erario y tráfico de influencias, manejando un discurso hipócrita de estar al lado de los pobres, a los que en realidad pretenden manipular.

Es tal la confusión de estos seudolíderes de algunos partidos que recurren al viejo expediente de pedir perdón al pueblo que ofendieron, cosa que ya hicieron otros que ya han logrado su objetivo alcanzando la palestra pública, y que siguen delinquiendo a más no poder.

Los nicas que vamos a la iglesia de cualquier denominación y que supuestamente creemos en la presencia de Dios y su hijo que “vive y reina a la diestra del Padre” debemos ejercer el voto con buen discernimiento, confiados en que la voz del pueblo es la voz de Dios, no confiando en los que actúan como enemigos de su propio pueblo, engañándonos, cobrando jugosos salarios y prebendas del erario, echándonos a pelear, mientras que nuestros vecinos prosperan. Es evidente que éstos no están con Dios.

Busquemos profesionales honestos para gobernar el país, no esas figuras arcaicas de comandantes de nada, de ex presidentes enjuiciados por robar al pueblo…, esto es bastante sencillo de decidir.

 

Olaf Radmusen
 Costeño a mucha honra

León del siglo 19

En los años setenta León se daba el lujo de ser la segunda ciudad en importancia económica después de Managua, gracias al auge del cultivo del algodón que dinamizaba la economía local, generando miles de empleos; tan es así que nos dábamos el lujo de importar mano de obra de Honduras y El Salvador para recolectar la cosecha, además de representar una importante fuente de divisas para el país. Durante los años ochenta la infraestructura productiva se vio seriamente afectada, el Estado pasó a monopolizar la comercialización del cultivo del algodón y comenzó así un largo período de letargo de la economía local.

La contribución del pueblo de León fue clave para el derrocamiento de la dictadura somocista, al punto que fue nombrada primera capital de la revolución. Sin embargo, los gobiernos locales, desde 1979 hasta la fecha, todos de tendencia sandinista, muy poco han hecho para recuperar los niveles de prosperidad que con mucho orgullo distinguieron a esta ciudad.

Hoy en día León parece una ciudad del siglo 19, divorciada de la modernidad, con calles en muy mal estado, sucias y congestionadas de tráfico ante la ausencia de una política de ordenamiento vial. En el centro de la ciudad todavía se observan predios baldíos, testigos mudos de la guerra de liberación, a la espera de que sus actuales dueños se dignen a construir en ellos. La ciudad parece haber perdido el espíritu progresista que le caracterizó a inicios del siglo 20. La actual administración edilicia es el más fiel reflejo de la inoperancia e incapacidad, además de no contar con el respaldo de la población, por haber sido electa de manera fraudulenta en las elecciones municipales del año 2008.

Cómo es posible que la Ciudad Metropolitana, primera capital de la revolución y cuna de la intelectualidad nicaragüense, haya sido ignorada por tanto tiempo de los planes de desarrollo locales y gubernamentales. Ya es hora de exigir para nuestra querida ciudad un poco más de respeto y que despierte en nosotros ese espíritu de rebeldía que siempre nos ha caracterizado. Porque León puede ser abatido, pero nunca vencido. ¡Viva León, jodido! Que Dios Bendiga a este aguerrido pueblo, León Santiago de Los Caballeros, la ciudad de los leones, mi ciudad benemérita y amada.

 

Arnoldo Toruño C.

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