La inscripción de una nueva candidatura presidencial de Daniel Ortega terminaría de romper el orden democrático y el Estado de Derecho en Nicaragua y obligaría a la Organización de Estados Americanos (OEA) aplicar la Carta Democrática Interamericana, coincidieron los ex cancilleres Francisco Aguirre Sacasa y Norman Caldera, así como el ex vicecanciller Víctor Hugo Tinoco.
Sin embargo, los diplomáticos también expresaron que hay una alta probabilidad de que la OEA, incluyendo a su Secretario General José Miguel Insulza, no tome ninguna acción y que la Carta Democrática, aprobada el 11 de septiembre 2001, se convierta en papel mojado desde el mismísimo centro de América.
“Los artículos 19, 20, 21 y 22 de la Carta Democrática estipulan los remedios que tiene la OEA, como institución multinacional y política, para aquellos países que de alguna manera han alterado o provocado una ruptura en el orden institucional, constitucional

o democrático, y eso incluye la suspensión del Estado que haya roto el orden democrático y eso es algo que no sólo lo puede pedir un miembro de la comunidad de las naciones americanas, sino que el propio Secretario General lo puede solicitar”, indicó Aguirre Sacasa, quien en la actualidad es diputado y preside la Comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea Nacional.
Aguirre Sacasa recordó que un grupo de legisladores envió desde 2010 una carta a Insulza informándole de una serie de anomalías de parte del presidente Ortega en contra de la Constitución y demás leyes. Insulza no tomó ninguna acción.
MAGISTRADOS FSLN DICEN QUE CERRARON EL CÍRCULO
El presidente Ortega aspira a su reelección vistiéndose con una Constitución reformada de hecho por seis magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), quienes declararon inaplicable el artículo 147 de la Carta Magna, que prohíbe a una persona ocupar la presidencia por más de dos períodos y en dos ocasiones consecutivas.
Los seis magistrados judiciales sandinistas, incluyendo a tres que no eran miembros de la Sala Constitucional, firmaron la sentencia 504 el 19 de octubre de 2009, alegando que todos los ciudadanos son iguales ante la ley.
Pero con el tiempo, la máxima de George Orwell en su libro Rebelión en la granja , se reeditó en Nicaragua, en pleno siglo XXI: “Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros”.
Resulta que en la sentencia que se basa en la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley no se obliga a Ortega a renunciar a su cargo un año antes de las elecciones, como sí se le exige, entre otros, al Vicepresidente, militares, policías, ministros de cualquier culto religioso, presidente de la Asamblea Nacional, ministros, viceministros y magistrados.

Algunos diputados liberales han dicho que el presidente Ortega reprendió al magistrado Francisco Rosales por haber plasmado en la sentencia una “igualdad a medias”, pero la versión nunca ha sido confirmada.
“Se les olvidó (a magistrados judiciales sandinistas) declarar inaplicables las partes que obligan a algunos funcionarios a renunciar un año antes de las elecciones. De forma que aunque las reformas hubieran sido hechas correctamente (que no lo fueron), el presidente Ortega tendría que haber renunciado en noviembre (de 2010) para poder ser candidato. De otra forma, se estaría violando el principio de Igualdad ante la Ley, que fue, irónicamente, el principio utilizado en los argumentos esgrimidos por la Corte para declarar inaplicable la Constitución”, precisó el ex canciller Caldera.
OEA PEOR QUE LA ONU
La versión de los ex cancilleres nicaragüenses es que sobran pruebas sobre la ruptura del Estado de Derecho, pero que difícilmente la OEA actuará.
“Yo no encuentro en este momento un clima en la OEA, vale decir en los países integrantes de la OEA, por desafiar a Daniel Ortega por el atropello que él está cometiendo contra la Constitución Política y el orden institucional de Nicaragua. En otras palabras, te estoy diciendo que la Carta Democrática no tiene validez, es un documento elegante, bonito, que reúne una gran cantidad de principios universales, pero que en el fondo no se aplican porque no hay la voluntad política y eso me hace recordar lo que me dijo un senador demócrata hace ocho o nueve meses, que la ONU no sirve para nada, pero la OEA es peor que la ONU”, consideró el ex canciller Aguirre Sacasa.
El legislador recordó que la OEA tuvo mucha beligerancia tras el golpe de Estado que en Honduras sacó del poder a Manuel Zelaya, pero en el caso de Nicaragua ha habido mutismo.

“La OEA no va a tomar acciones, en eso no hay que enredarse, por las correlaciones que hay allí y por el contexto internacional, pero tampoco le va a reconocer legalidad a la candidatura de Ortega, simplemente no se va a pronunciar”, afirmó Tinoco, quien ahora es diputado por el Movimiento Renovador Sandinista (MRS)
LA UE ENTRA EN ESCENA
Bajo esas condiciones, los ex cancilleres comentaron que la comunidad internacional, en especial la europea, podría tomar mucha beligerancia sobre la observación electoral.
“Creo que Europa está en camino de jugar un papel cada vez mas importante en apoyo de la democracia en Nicaragua. Un bloque fuerte conformado por Italia, Francia, Holanda, Alemania, Suecia, Finlandia y Dinamarca, a la que podría unirse España este verano, pueden tomar el liderazgo en la Unión Europea para que ésta juegue un papel más beligerante en favor de la democracia en Centroamérica. De hecho, el Acuerdo de Asociación que contiene un Acuerdo Político y de Cooperación le da suficiente bases a la Unión Europea para reclamar con fuerza por la vigencia de la democracia en los países socios de un Tratado de Libre Comercio y un Acuerdo de Asociación”, precisó Caldera.
En tanto, Aguirre Sacasa expresó que la comunidad internacional ha trazado una raya en la arena: dejarán participar como candidato a Ortega, pero le exigirán observación electoral.
“Ellos están diciendo que si el pueblo, en una elección libre, observada y transparente, vota por Daniel, entonces la Constitución política queda derogada y la Carta Democrática quedaría derogada, entonces tenemos lo jurídico y lo real, el Estado de Derecho por un lado, y una salida ad hoc por otra y ésa es la realidad de las cosas. Yo creo que Daniel Ortega va a terminar aceptando la observación internacional y nacional, porque allí sí, te dije, están trazando una línea en la arena”, manifestó Aguirre Sacasa.
Por su parte, el ex vicecanciller Tinoco vaticinó que Ortega, si gana las elecciones vía fraude, sufrirá presiones internacionales.
“Previo a las elecciones no creo que haya nada, el problema va a ser después, porque si al hecho de que Ortega no puede ser candidato y además hace fraude, no hay forma de que gobierne en paz. Nicaragua va a entrar a una etapa de inestabilidad, muchísimos países no lo van a reconocer”, adelantó.
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