Los Chanito

Era José Adán Aguerri, Chanito Aguerri, un personaje del que ya había escuchado mil historias pero no conocía personalmente. ¡Qué tipo más simpático! De carcajada fácil y contagiosa, se reveló ahí mismo como incansable contador de anécdotas. Uno podría pasar horas escuchándolo porque se ha movido en los negocios, los deportes, la farándula y la historia de Managua.

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n día, de hará unos cinco años, se apareció en mi oficina un señor menudo, cabellera blanca y abundante, sometida hasta el último pelo con un estricto peinado que seguramente mantiene desde sus años mozos.

Era José Adán Aguerri, Chanito Aguerri, un personaje del que ya había escuchado mil historias pero no conocía personalmente. ¡Qué tipo más simpático! De carcajada fácil y contagiosa, se reveló ahí mismo como incansable contador de anécdotas. Uno podría pasar horas escuchándolo porque se ha movido en los negocios, los deportes, la farándula y la historia de Managua.

Pero hay más. Chanito es el patriarca de una familia muy conocida a la que terminó heredando su apodo. Y todas las facetas que él ha tenido parecen también haberlas impreso en cada uno de sus hijos. Así tenemos un hijo, cuyo mundo son los negocios, las empresas, y es desde hace más de tres años el presidente del Cosep. Serio, circunspecto, nunca se le ve reír en las fotografías a José Adán Aguerri (hijo), que es, a su vez, la otra cara de la moneda de su hermano Juan Carlos, afable, efusivo y quien edita sin mayores rubores el semanario más rojo de Nicaragua: El Mercurio , un tabloide cuyos principales ingredientes son el sexo y la sangre.

¿Cómo dos hermanos pueden ser tan diferentes ante la sociedad? La respuesta puede estar en la familia que tuvieron, donde como hemos visto, el mismo padre tenía múltiples facetas y donde la tolerancia emerge como virtud.

Los Aguerri, o más bien Los Chanito, siempre me han parecido una familia muy interesante, que podría dejarnos muchas lecciones. La unidad en la diversidad, como decía un lema por ahí. Serios, alegres, diplomáticos, temerarios… podrán ser muy distintos entre sí pero al final terminan siendo una sola cosa: Chanito. z

El Azote

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