Esta importantísima comida debe suponer entre el 20 y el 25 por ciento de las calorías ingeridas a lo largo del día
Falta de concentración, decaimiento, mal humor son sólo algunas de las consecuencias que se derivan de un desayuno pobre o, tal y como ocurre en muchos casos, inexistente. Y es que, a pesar de pasar 8 ó 10 horas de ayuno, hay ocasiones en las que las prisas y el acelerado ritmo de vida hacen que prescindamos de esta comida de vital importancia para nuestro organismo. De esta forma, en lugar de empezar el día con la energía necesaria y las pilas bien cargadas, tan sólo conseguiremos un desequilibrio de los hábitos alimenticios y, en consecuencia, de nuestro estado nutricional.
Además, el hecho de desayunar y repartir las calorías durante el día en 4 ó 5 comidas ayudará a que no se sobrecargue ninguna de ellas, lo que contribuye también a no picar entre horas alimentos menos saludables como snacks, golosinas, repostería, etc.
Todas estas razones hacen del desayuno una de las comidas más importantes, por lo que debemos conseguir que sea equilibrado y que suponga entre el 20 y el 25 por ciento de la calorías ingeridas a lo largo de toda la jornada. Para ello no deberá faltar en tu mesa:
Ver en la versión impresa las paginas: 6