Por Lucía Navas
El embajador de Estados Unidos, Robert Callahan, dijo hoy en Managua que todos los representantes de los países que brindan cooperación a Nicaragua tiene la misma posición respecto a que debe permitirse la observación nacional e internacional en los comicios presidenciales de noviembre próximo.
Según el diplomático estadounidense es importante que se permita «la observación creíble nacional e internacional» y sugirió a las autoridades del Gobierno decidir prontamente esa autorización y hacer la invitación a los distintos gobiernos y organismos para que puedan comenzar a enviar al país a sus observadores.
El diplomático añadió que el proceso de la observación inicia «seis, siete u ocho meses antes» del día que los ciudadanos acuden a las urnas a la votación, para que los observadores puedan realizar una valoración «creíble» del desarrollo del proceso, pues si llegan pocas semanas antes no serviría de mucho.
«Es nuestra esperanza, y la esperanza de la basta mayoría de los nicaragüenses y de la comunidad internacional que las elecciones vayan abiertas, transparentes, justas y que estén también observadas», señaló Callahan.
Afirmó que su Gobierno comparte la posición expresada por la Iglesia Católica nicaragüense, el Cosep, Amcham, los medios de comunicación y otras organizaciones. «Todo el mundo está diciendo que es muy importante que haya observación creíble nacional e internacional para las elecciones», expresó.
«La cosa más importante es que ustedes los nicaragüenses tengan fe en los resultados de las elecciones, que ustedes tengan confianza, y la manera más eficaz de asegurar el pueblo nicaragüense de que los resultados de las elecciones sean precisos es a través de la observación internacional», insistió.
Callahan brindó dicha declaraciones luego del acto de presentación de los resultados finales del programa Conglomerado No Agrícola en municipios del occidente del país, que apoyó la Cuenta Reto del Milenio (CRM), con una inversión de 2.1 millón de dólares y que favoreció de forma directa a 580 beneficiarios, de los cuales 54 por ciento son mujeres.