Por Luz Salvadora Cantillo Olivarez
Raoul Follereau, periodista francés (Nevers 1903-París 1997), realizó visita a un leprosario en la Costa de Marfil por motivos de trabajo y quedó sumamente sensibilizado, por lo que inició múltiples campañas a favor de los enfermos de lepra (enfermedad de Hansen).
Simbólicamente Follereau propuso organizar el tercer domingo de enero el día dedicado a los pacientes con lepra, ya que se celebra la Epifanía (el evangelio relata la cura de los enfermos de lepra). Logró en 1954 que la Federación Internacional de Asociaciones Antilepra declarara el 31 de enero la celebración del Día Mundial de la Lepra. Actualmente para poder celebrar con jornadas con mucha participación se ha designado oficialmente el último domingo de enero.
Muchos personajes nobles han dedicado su vida al servicio de los pacientes con lepra, entre ellos el padre Damián, de Bélgica (1873), quien fue a vivir a una península aislada en la Isla Molokai en Hawai, donde se habían exiliado los pacientes con lepra. En esos años la lepra era temida como una enfermedad peligrosa y contagiosa que no tenía cura. A principios del mes de febrero del 2009, el padre Damián fue canonizado por el Papa Benedicto XVI en Roma.
En Nicaragua tenemos que rendir homenaje a un gran médico, dermatólogo, leprólogo, investigador, maestro, doctor José Francisco Gómez Urcuyo, (28 dic. 1943-11 enero 1994) nombre que lleva el actual Centro Nacional de Dermatología, donde actualmente viven 13 pacientes con enfermedad de Hansen. Con estos párrafos de su verso dedicado a sus pacientes demuestra el amor que él sentía por ellos.
Señor: Son mis leprosos la luz
De mi vida, ellos llenan
De ternura mi profesión y
Mi nicaraguanidad.
Ayúdame a llevarles
Alivio a sus heridas
Entereza ante la
Humillación, comprensión
En su soledad.
La lepra no mata pero es cargada como un estigma. Actualmente, según los informes oficiales da OMS procedentes de 121 países y territorios, la prevalencia mundial de la lepra a principios de 2009 fue de 213,036 casos, mientras que el número de casos nuevos detectados en 2008 había sido de 249,007. En todo el mundo, durante 2008, se detectaron 9,126 casos nuevos menos que en 2007 (un descenso del 4 por ciento).
—A lo largo de los últimos 20 años se han curado más de 14 millones de enfermos de lepra, unos 4 millones de ellos desde el año 2000.
—La tasa de prevalencia de la enfermedad ha disminuido un 90 por ciento, es decir, de 21.1 casos por 10,000 habitantes a menos de 1 caso por 10,000 habitantes en 2000.
—La carga de morbilidad mundial por esta causa ha disminuido espectacularmente, de 5.2 millones de casos en 1985 a 805,000 en 1995, 753,000 a finales de 1999 y 213,036 casos a finales de 2008.
—La lepra se ha eliminado en 119 de los 122 países en los que constituía un problema de salud pública en 1985.
—Actualmente, las medidas se centran en eliminar la lepra a nivel nacional en los países donde aún es endémica.
En Nicaragua la prevalencia continúa de 0.13 /10,000 hab. siendo baja, pero se necesita realizar estudios de campo para realmente tener verdaderos datos. Los focos tradicionales han variado y debido a su periodo de incubación, que puede ser hasta de 20 años, se debe sospechar ante las diferentes manifestaciones clínicas que puede presentar (manchas, alopecia de cejas, pérdida de sensibilidad, etc.) por lo que puede llamarse la gran simuladora. Un diagnóstico temprano permitirá que no se presenten las discapacidades, las cuales se pueden evitar con la captación precoz y la instalación de la poliquimioterapia adecuada.
La autora es dermatóloga. Docente de Medicina.
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