Símbolos patrios

Es la Ley sobre Características y Uso de los Símbolos Patrios, Decreto Número 1908, que contempla una multa de 200 a 2,000 córdobas, e incluso 15 días de arresto, según la gravedad, y que delega al Ministerio de Gobernación como la autoridad pertinente para velar por la regulación y sanción.

Foto LA PRENSA Bismarck Picado/ Miguel Lorío/ Héctor Esquivel/ Archivo

 

¿ Sabía usted que hay una ley que determina la elaboración y el uso de los símbolos patrios? ¿Conocía de las penalizaciones en caso de faltar a estas normativas? ¿Maneja quiénes deben estar al pendiente de tales regulaciones?

Es la Ley sobre Características y Uso de los Símbolos Patrios, Decreto Número 1908, que contempla una multa de 200 a 2,000 córdobas, e incluso 15 días de arresto, según la gravedad, y que delega al Ministerio de Gobernación como la autoridad pertinente para velar por la regulación y sanción.

Al hojear la ley de 1971 recordará algunas cosas y aprenderá otras. Todos estamos sujetos a cumplirla, pero muy pocos la conocen. En Gobernación tampoco.

—¡Buenos días! Vengo en busca de la oficina que regula la elaboración de los símbolos patrios.

—¿Qué oficina, tierna? —pregunta una amable señora en la recepción del Ministerio de Gobernación.

—La oficina o el departamento encargado de revisar las publicaciones en las que aparecen los símbolos patrios.

—Aquí no hay ninguna, amorcito. ¿Y no te dijeron cómo se llamaba? Esperame un momentito, voy a buscar a alguien que te puede ayudar.

Hace una rápida llamada telefónica y aparece un joven con cara de susto.

—“Fulanito”, esta muchacha necesita información.

Me permiten pasar y entro en la primera oficina. Me toca explicarles nuevamente y esperar a que revisen la ley. Sí, la conocían y manejaban generalidades, pero la duda que despertó mi insistencia los puso a buscar por todos lados una respuesta.

Estoy tratando de cumplir el protocolo para ajustarme a la ley. ¿Sabrán de esto quienes elaboran las populares banderitas que inundan septiembre? ¿O los que hacen las agendas o directorios telefónicos? ¿Interesa a los vendedores de artículos que contienen símbolos patrios?

“Nadie se ha preocupado por estar pendiente de estas cosas, pero les preguntás si el río San Juan es nica y se llenan la boca… es un nacionalismo fanático, ignorante, no conocen ni siquiera sus emblemas y quieren tener una identidad”, dice Roberto Sánchez Ramírez, historiador.

Para Roberto Sánchez se ha perdido el interés por conocer y enseñar los valores cívicos y las leyes elementales para todo ciudadano y, peor aún, se ha descuidado en todos los poderes de Gobierno y sus respectivos ministerios el trabajo de protección y promoción de los símbolos patrios.

En la Asamblea misma circulaba hasta el año pasado una agenda en cuyas páginas iniciales aparecía una versión distorsionada de los símbolos patrios.

“Se está trabajando en un proceso de revisión de muchos aspectos y detalles dentro de la Constitución y sobre todo del cumplimiento y la aplicación que se le estaba dando a algunas normativas, entre ellas a la Ley sobre Características y Uso de los Símbolos Patrios”, comenta Sánchez, asesor de Asuntos Históricos de la Asamblea. “Es sumamente importante que, aunque se hayan estado haciendo mal las cosas, haya gente que valore la verdadera importancia de los símbolos patrios, reflejo de nuestra identidad nicaragüense… lo que no sé es si en el resto de instituciones se está haciendo de esta manera…”.

En libros de moral y cívica aprobados por el Ministerio de Educación aparecen ilustraciones erradas de los símbolos patrios y que incluyen equivocadamente al Guardabarranco en la lista, bajo el título de ave nacional, aun cuando no existe un decreto que lo haga oficial.

La propaganda política del Frente Sandinista en el 2007 lanzó un nuevo, y casi oficial, sicodélico escudo que ha sido insignia del actual gobierno, que incluye e incluso sustituye el escudo nacional dictado por la ley, con una colorida caricatura que se estampa de manera antojadiza en cualquier rincón de un documento oficial.

En los actos históricos, patrios o de cualquier naturaleza, la bandera rojinegra se antepone a la bandera nacional, lo que se traduce como una constante violación del ordenamiento jurídico del país. ¿Ignorancia, descuido o prepotencia? Pueden ser algunas de las razones e incluso todas. Lo cierto es que las acciones y actitudes que muestra el Gobierno se han convertido en un aspecto cultural que promueve el irrespeto a la Constitución Política de Nicaragua.

La lista de lo que para muchos son aberraciones cívicas o sacrilegios patrios es encabezada por el mismo presidente Daniel Ortega, quien montado en su caballo desfila campantemente con la bandera atada a su cuello a manera de capa. La escena se repite cuando el mandatario se deja llevar por la euforia y utiliza el pabellón nacional como el atuendo de un superhéroe. ¿Vanidad, fanatismo, irresponsabilidad? Sólo él, sus allegados y quizá sus simpatizantes pueden saber o al menos justificar.

— Sí —insisto— lo que pasa es que yo estoy buscando a los encargados de aprobar las publicaciones comerciales que contienen los símbolos patrios. En la ley aparece que es aquí, en el Ministerio de Gobernación —y perdí la cuenta de cuántas veces expliqué lo mismo.

—Bien, entiendo lo que busca, no somos los encargados de eso. Estamos al pendiente de otros tipos de faltas o regulaciones, llevamos el control de otras cosas. Aunque respetamos y honramos los símbolos patrios a como se debe, no nos compete —decía convencida la tercera mujer y la de mayor rango a la que me remitieron—. Eso es en el Ministerio de Relaciones Exteriores, en el Ministerio de Educación y en el Ministerio de Cultura.

Estaba por darme por vencida cuando de la nada apareció un mujer con varios documentos en mano e interrumpió la justificación de su superiora.

— Disculpe, licenciada. Sí, aquí está, es el artículo 54 de la ley. Ahí aparece que aquí es donde se realiza la aprobación del diseño en cada caso —explica la mujer blanca, recia y de cabello claro— lo que tenés que hacer es una carta dirigida a la ministra exponiendo tu caso, en qué se van usar los símbolos y adjuntás una copia en físico y otra digital del diseño.

El muchacho que no paraba de buscar y de tocar de puerta en puerta para darme una respuesta respira aliviado y me brinda una hoja membretada para anotar la información.

—Ve, eso no lo sabíamos —dice la mujer que estaba a cargo de un departamento—. Mandá a hacer copias para todos, para en la próxima…

Pero Raúl Ordóñez Centeno sí lo sabía. Lo sabe desde 1971, cuando se publicó la Ley de Características y Símbolos Patrios. Él es un catedrático de la Escuela de Diseño Universidad Politécnica de Nicaragua (Upoli) y un apasionado por todo lo que tenga que ver con la patria. En especial con el escudo, emblema que para él representa la identidad nacional.

Desde 1973 se dedica a la investigación y promoción de la correcta elaboración del escudo nacional. Don Raúl ha recordado a diferentes mandatarios en reiteradas ocasiones la importancia de difundir la ley y presentar el correcto diseño de escudo de armas, adjuntando un diseño elaborado por él mismo y basado en las especificaciones exactas de la ley.

En septiembre de 2006 presentó una carta al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y al no recibir respuesta remitió el documento al presidente Enrique Bolaños; días más tarde recibió la respuesta firmada por el secretario de la Presidencia asegurando que ellos mismos habían enviado otra copia al ministro de Educación.

El segundo intento lo realizó en septiembre de 2007, en una carta dirigida al entonces ministro de Educación Miguel de Castilla, y la respuesta fue una cita del artículo 54 de la Ley de Características y Símbolos Patrios, donde se delega la responsabilidad al Ministerio de Gobernación.

“La ley yo me la sé, no era respuesta la que buscaba, esperaba más apoyo de parte de la institución que está encargada de la educación de nuestros niños y jóvenes. No se mostraron interesados en lo más mínimo y eso es lamentable”, comenta Ordóñez.

“Por si fuera poco la carta venía membretada en la parte superior e inferior con esa versión multicolor de nuestro escudo, una alteración del símbolo… eso para mí fue el acabose, fue darme un par de bofetadas más para callarme… como quien dice me dieron en lo que más me duele”.

Pero el catedrático no se da por vencido. Luego de conocer la ley en 1971 y siendo profesor en una escuela primaria de Chinandega se encargó de realizar a mano 45 escudos con las especificaciones que dictaba la normativa. Cada uno fue colocado en los salones de clases y desde entonces asumió esto como una misión patriótica.

En sus clases una de las tareas más difíciles para sus alumnos es elaborar el escudo, pero para él es una manera de colaborar a la causa. Comparte sus conocimientos y su amor a la patria.

“Todo mi trabajo está al pie de la ley, se puede medir y constatar”, asegura Ordóñez, “desde conseguir el tono de azul ultramar de lo océanos, hasta el color oro de las letras. 45 rayos de luz que salen del ‘gorro de la libertad’ y 45 espacios de cielo cada uno con una abertura de 3 grados. Si los sumás todo, te da 360 grados, es algo maravilloso”.

Para él ni la educación ni el civismo son los mismos de antes, pero no se da por vencido. Cree que si los gobiernos, los ministerios y la misma ciudadanía se interesan en conocer las leyes, recobrará los valores y el patriotismo que se necesita para cambiar el país.

Pablo Ferrey también extraña esos tiempos. “Era impresionante cómo la avenida Roosevelt se paralizaba en la mañana y en la tarde cuando sonaban las notas de nuestro Himno Nacional, la gente suspendía sus actividades, se detenían hasta los vehículos y todos entonaban la letra del Himno Nacional”, recuerda Ferrey.

Ferrey es asesor legal del parlamento nacional, y según él no todos le dan la importancia debida a los símbolos patrios y en las instituciones mismas se ha perdido el interés.

“Todos tenemos el deber de conocer y respetar los símbolos patrios, de cumplir las leyes, de honrar la Constitución, pero qué se le puede pedir a la gente si el ejemplo es cuestionable”, dice Ferrey.

En el 2007 él mismo fue parte del equipo que asesoró a la iniciativa de la resolución en la que se instaba al Poder Ejecutivo a cumplir y hacer cumplir la Ley sobre Características y Uso de los Símbolos Patrios luego de la aparición del logotipo oficial del actual Gobierno. Dicha petición nunca fue resuelta. b

¿Honores o irrespeto? b

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