Por Jenny Muñoz Cortedano
Poco a poco fueron llegando los niños y niñas de la comunidad El Granadillo No. 2, ubicado a 45 kilómetros de Matagalpa, sobre la carretera de El Tuma-La Dalia.
Su natural curiosidad infantil los hacía observar atentos los preparativos de la fiesta en la que ellos serían los invitados especiales.
Una hermosa piñata en forma de Santa fue la que dio inicio a la algarabía y rápidamente una lluvia de caramelos cayó sobre los pequeños que apresuradamente agarraban la mayor cantidad de dulces que podían.
Luego de quebrar tres piñatas llegó el momento que tanto esperaban: la entrega de regalos.
Y es que muchas personas de buen corazón se unieron para llevar un pequeño obsequio a estos chiquitines del campo, cuyos padres no tienen la capacidad económica de comprarles un regalito en esta Navidad. Fueron más de 200 los pequeños que recibieron ya sea juguete o ropita nueva.
Además, de los dulces disfrutaron de pastel y bebidas y participaron en divertidas dinámicas.
Una verdadera celebración de Navidad se hace compartiendo con los más necesitados y humildes, así recordamos la sencillez en la que nació el hijo de Dios.
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