Cartas al Director

Fe

“La fe de los hombres queda sellada en sus acciones, les modela sus facciones y les resplandece la mirada”.

 

 

 

Santo Tomás de Aquino (1224-1274); filósofo y teólogo

HERENCIA NEFASTA

El partido gobernante, FSLN, en los años ochenta desarrolló un régimen sanguinario que pretendió convertir a Nicaragua en una segunda Cuba, gobernada por un dictador marxista-leninista que tiene más de cincuenta años oprimiendo al pueblo caribeño. Durante la primera dictadura del señor Daniel Ortega con los otros ocho comandantes, en nuestro país en los años ochenta, éstos llevaron a cabo un proyecto ideológico por medio del cual pretendían convertir al ateísmo a la sociedad nicaragüense.

De esta forma, la represión a la fe cristiana, tanto católica como protestante, no se hizo esperar; investigaciones del eminente investigador norteamericano doctor David Stoll y su libro, América Latina se vuelve protestante, reflejan con precisión la sistemática persecución del régimen marxista-leninista a la fe evangélica en nuestro país. También, el doctor Humberto Belli Pereira, con su libro Cristianos bajo fuego , relata de forma pormenorizada la satánica persecución marxista en la Nicaragua de la época.

Fue la convicción y la fe de los cristianos nicaragüenses y la presión del pueblo levantado en armas en la Resistencia Nicaragüense lo que impidió que el proyecto ideológico sandino-comunista arraigara en nuestra nación la lucha del pueblo a lo interno del país, en su lucha cívica y principalmente la lucha armada de la gloriosa resistencia armada, la Contra, lo que frenó fueron las pretensiones del dictador Ortega y su cúpula de los nueve comandantes.

Los nicaragüenses debemos nuestra paz y democracia que hemos gozado gracias a la vida de miles y miles de soldados de la Contra que ofrendaron en defensa de la libertad y la restitución de los derechos individuales, incluido el derecho a ejercer libremente nuestra fe cristiana, ahora que la democracia está siendo amenazada por las nuevas pretensiones del dictador Ortega no debemos quedarnos inertes ante tal amenaza y debemos presentarle resistencia y oposición hasta el día que al dictador le toque nuevamente abandonar el poder obligado por la fuerza del voto popular.

 

 

Chéster Membreño

GUN, JUEGO DE ALEMÁN

Me extraña que personas inteligentes y honestas que han demostrado ser amantes de la democracia, como José Esteban González y Adolfo Calero, se estén prestando al juego de Arnoldo Alemán, queriendo revivir las primarias y con este fin han formado un nuevo grupo denominado Gestión Unitaria Nicaragüense (GUN).

En un país como Nicaragua, donde la corrupción y el engaño carcomen las conciencias de la mayoría de los políticos, que son los que llevan la voz del pueblo, es una ingenuidad pensar en primarias limpias y transparentes. Por eso ya se habían descartado las primarias a favor de un candidato único de consenso.

Con este juego, Alemán demuestra que está desesperado buscando apoyo para su candidatura pero ya no engaña a nadie. Todos sabemos que su pacto con Ortega sigue vivo.

Es una vergüenza y un descaro de Alemán que no se aparte de la política como todos los nicaragüenses le hemos pedido. Ya nos hizo un gran daño al pactar con Ortega y entregarle el poder en 2006, y en seguir embarcando a sus cómplices del PLC, ofreciéndoles privilegios y beneficios personales.

Que se convenza de una vez por todas que Nicaragua no lo quiere.

Por otro lado, la decisión de un candidato único de consenso ya fue tomada y el seleccionado es don Fabio Gadea Mantilla, con el apoyo de todos los nicaragüenses. Estoy de acuerdo con el diputado Eduardo Montealegre, quien enfatizó que “ya el candidato de la unidad nacional (Fabio Gadea ) dijo que no va a participar en primarias”, y mantuvo la posición de que Alemán continúa dividiendo a la oposición, mientras que Gadea la une.

Según Calero, su grupo tiene cerca de 100 mil dólares para realizar las primarias, dinero que ha sido proporcionado por la empresa privada, pero Gadea tiene a todo el pueblo democrático de Nicaragua que apoya su candidatura, pues todos sabemos y estamos seguros que con él de Presidente, Nicaragua volverá a ser República.

Esmeralda Cardenal

JOVEN EJEMPLAR

Leí el reportaje publicado el pasado domingo titulado “De la caja de lustrar, al maletín de abogado”, sobre un joven jinotepino que a base de sacrificios hoy es un reconocido abogado y catedrático de una universidad local. Me impacta el hecho que logró coronar su carrera trabajando como lustrador y no solo eso sino que nunca se avergonzó de su trabajo. Su padre es un lustrador por más de cuarenta años, al menos dos generaciones lo hemos visto en el costado sur de la Parroquia Santiago.

Tal vez este ejemplo sirve para muchos jóvenes nicaragüenses que gozan de todo y no saben aprovecharlo, que los crían bajo niveles de vida complacientes y algunos se pierden en el camino porque sus padres no saben formarlos de manera tal que enfrenten las adversidades de la vida o valoren las oportunidades que se les da.

En nuestro país existen muchos como el licenciado Carlos Sánchez Brenes, lo cual te deja claro que en la vida no existen sueños inalcanzables, no importa cómo te trate la vida lo importante siempre es no claudicar ante nada ni nadie, y esas experiencias de vida retomarlas para que te ayuden a crecer. Jóvenes deben enfocarse siempre en perspectivas de vida y lo mejor de todo luchar por ellas porque al final de cuentas somos quienes forjamos el futuro de nuestras familias y nuestro país.

Alexis Vega Aburto

OTRO MUNDO FELIZ

Quizá uno de los reduccionismos del mundo moderno sea que el hombre ha dejado de tener respeto por el ser humano, al considerarlo (póngase aquí lo que se quiera: instinto, apetitos, máquina… ) como una cosa. Se ha perdido parte del optimismo y de la esperanza en el futuro, y se ven enemigos por todas partes: lo diferente, el color o la pobreza, todo da miedo; los hijos dan miedo y se ponen trabas a la vida. En los países del tercer mundo es más fácil encontrar una píldora anticonceptiva o una mina antipersonas, que un plato de comida.

Quizá no se haya considerado suficientemente que con el egoísmo de que haya menos gente, más que asegurar el futuro es ponerle impedimentos: si se mantiene la proporción de innovadores, de genios o de pensadores, en el futuro habrá menor número, y, por tanto, menos esperanza de prosperidad. El incremento de la población, que es factor de desarrollo en tantos países, ya ha dejado de ser cero: es negativo en muchos lugares. Si a ello se une el estado actual de un sistema educativo adocenado y escasa mente exigente, se añadirá otro factor que empeora esa reposición necesaria de iniciativa y de brazos para atender las necesidades de una vida más prolongada.

Se espera de los avances de la técnica y de la ciencia que resuelvan los problemas del futuro; pero la ciencia ofrece interrogantes muy serios. La ciencia y la técnica, que en tantas cosas ayudan al hombre, le exigen también servidumbres importantes. El campo es amplio y siempre existe el riesgo de que se traspasen las fronteras de normas éticas y jurídicas que defiendan la vida humana, lo cual ha dejado de ser una hipótesis para convertirse en realidad; ya no existen barreras que pongan freno al afán desmedido de aquéllos que buscan un filón de oro en cualquier actividad, y estamos viendo que la “ciencia” es un gran negocio.

El “mundo feliz” que Aldous Huxley nos narra en su novela parece cada vez más posible. Los avances en la medicina genética son importantes y se desarrollarán más en el futuro; pero está claro que no todo aquello que es técnica mente posible, es éticamente deseable. Por ello, habría que salir al paso de la posible locura de cualquier ingeniero genético no dispuesto a detenerse ante ninguna barrera. Sin embargo, ya tenemos la experiencia de nuestros políticos que siempre encuentran argumentos en favor de cualquier propuesta, por descabellada que sea, cuando no van por delante con el aborto, la clonación, los fetos humanos destinados a la investigación, la manipulación genética, la fecundación “in vitro” o las propuestas de eutanasia. La lista puede alargarse.

El ser humano no es un artilugio a ensamblar en una cadena de montaje: la persona se engendra, siempre única y diferente. Éste es el escenario en que debe ser desarrollada la batalla por la defensa de la vida, desde el mismo instante de la concepción hasta el final natural de la misma.

Agustín Pérez Cerrada

 

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí