Julio Icaza Gallard, experto en derecho constitucional e internacional, considera que la información filtrada en WikiLeaks sobre Nicaragua terminará de empeorar la imagen del país en el exterior, “porque ya no sólo ven la imagen de un país belicista, militarista, sino que ahora le añadimos la parte del narcotráfico”.
Icaza afirma que aunque esos cables no revelan nada nuevo, lo que hacen es poner nuevamente a Nicaragua bajo la lupa de la comunidad internacional, lo que puede sensibilizar más a la opinión internacional de los países desarrollados que cooperan con Nicaragua y que, además, controlan a los organismos financieros internacionales.
“En el caso de Estados Unidos, son municiones importantes que utilizarán los republicanos una vez que en enero tomen el control del Congreso y, sobre todo, la comisión de relaciones internacionales”, advirtió Icaza.
Dijo que esa información también proporciona armas a los partidos políticos nicaragüenses, los que pueden tener una incidencia en cambios que puedan darse en el proceso electoral del 2011.
A criterio de Icaza, las presiones van a ser mayores y si el gobierno de Daniel Ortega insiste en la imposición y mantener autoridades de facto en los poderes del Estado, el país puede llegar a situaciones difíciles.
“Las presiones internacionales van a darse y las consecuencias las vamos a sufrir todos. Por eso es importante que la población despierte y que se dé cuenta que esta situación no puede continuar en el rumbo que lleva; y sólo la movilización puede hacer entender al señor Presidente que nos lleva hacia el abismo”, manifestó Icaza.
¿Y AÚN ASÍ ES ELEGIBLE PARA LA CRM?
Edmundo Jarquín, dirigente del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), coincidió con Icaza en que los informes de diplomáticos de Estados Unidos, filtrados por WikiLeaks, todavía no han revelado ninguna información que no conocieran los nicaragüenses.
“Todo lo ahí dicho en cuanto a tráfico de influencia y, de manera particular, que gente muy cercana a Ortega manifiestan en privado preocupación por el comportamiento errático e incluso la salud mental del mismo, son hechos ampliamente conocidos”, expresó Jarquín.
No obstante, Jarquín señala que lo novedoso y sorprendente “es ver cómo el Gobierno de Estados Unidos, estando convencido de lo que sabemos los nicaragüenses, hayan mantenido las relaciones de cooperación en un plano de normalidad, como lo demostró el hecho de declarar a Nicaragua elegible para la Cuenta Reto del Milenio (CRM)”.
“Lo cierto es que no hay en toda la información filtrada algo que resulte dramático, salvo que los diplomáticos están reconociendo la veracidad sobre lo que los medios de comunicación publicaron, sobre tráfico de influencia y sobre la incidencia del narcotráfico en la compra de decisiones judiciales; eso es lo novedoso, la credibilidad que se da a lo que se ha publicado en los diarios nicaragüenses”, señaló Jarquín.

El analista político Carlos Tünnermann dijo que la información que divulgó WikiLeaks es propia del trabajo de la diplomacia.
“El hecho de que un embajador envíe a su Cancillería sus percepciones o informes de lo que él recabe de sus fuentes de información, es propio de la vida diplomática”, dijo Tünnermann, quien fue embajador en Washington en los años ochenta.
Afirma que no le sorprende la información revelada, porque ya era del dominio público, como el caso de Tomás Borge, quien fue ligado en los años ochenta con el narcotráfico a raíz de unas fotografías tomadas a su asistente cargando droga en un avión y acompañado de Pablo Escobar, en el aeropuerto de Los Brasiles.
Sobre lo que dijo un informante, de que el presidente Ortega está loco, Tünnerman comentó que hay sectores en Nicaragua que tienen algunas dudas de la actuación del Presidente, porque en ciertos momentos actúa en forma emocional y no como un verdadero estadista.
“Un ejemplo reciente es lo que sucedió cuando Ortega dijo que cinco países estaban dominados por narcotraficantes. En ese momento no estaba actuando como un verdadero estadista, sino que estaba actuando de manera emocional, desmesurada, por lo que había sucedido en la Organización de Estados Americanos. A veces es imprevisible, pero de eso a que esté loco hay un gran margen”, expresó.
Tünnermann coincidió con Icaza en que estas revelaciones de WikiLeaks dañan la imagen del Gobierno de Nicaragua y “queda desmejorada, sobre todo por los vínculos con el narcotráfico, lo cual eriza a muchos países europeos”.
El analista político añadió que espera que la reacción del presidente Ortega sea de mucha madurez, igual que lo han tomado algunos gobiernos europeos.
“A Nicaragua le interesa tener buenas relaciones con Estados Unidos, en este momento Nicaragua es el que más creció en Centroamérica en exportaciones, eso en gran parte se debe al Tratado de Libre Comercio, no veo razón como para que Nicaragua declare no grato al embajador Robert Callahan, porque el hecho de que envíe mensajes confidenciales para informar a su Cancillería es normal en la diplomacia, no creo que sean razones para romper relaciones”, afirmó Tünnermann.
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A