El 29 de noviembre de cada año Naciones Unidas celebra el Día Internacional de Solidaridad con el pueblo palestino. Se eligió esta fecha por la importancia que ésta tiene para el pueblo palestino, porque ese mismo día, en el año 1947, la Asamblea General de Nacional Unidas aprobó la resolución 181 (II), conocida posteriormente como “la resolución sobre la partición”, en la cual se dispuso la creación de un “Estado judío” y un “Estado árabe”.
El Día Internacional de Solidaridad ha constituido una ocasión para que la comunidad internacional centre su atención en la realidad del pueblo palestino, ya que aún no se ha resuelto y todavía no se logra ni ejercen sus derechos inalienables, reconocidos por la Asamblea General; el derecho a la libre determinación sin injerencia extranjera, el derecho a la independencia y la soberanía nacional y el derecho a regresar a sus hogares y a que se les restituyan sus bienes.
El 15 de noviembre de 1988 el Consejo Nacional Palestino proclama el establecimiento del Estado de Palestina, teniendo a Jerusalén como su capital, considerando que los palestinos reafirmen sus derechos inalienables a su tierra y su patrimonio.
Históricamente Israel ha violado las leyes internacionales establecidas en la Convención de Ginebra, en las Regulaciones de La Haya, los Acuerdos de Oslo, el Mapa de Ruta y las Resoluciones 446, 452, 465 y 471 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, tan sólo un ejemplo de esto es la construcción de un muro para la protección de los asentamientos edificados en territorio palestino y el arrebato del 58 por ciento más de tierras de los palestinos, dividiendo las ciudades y aldeas.
La Corte Internacional de Justicia condenó esa construcción que realizaron los israelíes en julio de 2004, y la ONU con el voto de 144 países, en su resolución A/ES10/L18-2004, exigió congelar, demoler y resarcir a los perjudicados. Israel ignoró la preocupación internacional.
60 años han pasado y aún no hay respeto a los principios básicos de los derechos humanos y el derecho legítimo del pueblo de Palestina a su independencia y a su tierra. La única aspiración es vivir en paz, libertad con todos los países vecinos, incluido Israel.
La igualdad, la convivencia y la tolerancia son las vías para alcanzar el objetivo de la independencia, para conseguir que Palestina sea un Estado moderno, democrático, laico y de derecho.
Es necesaria la cooperación de la Comunidad Internacional y hacer valer en el territorio la legalidad internacional, pues la ocupación tiene que terminar.
El Estado palestino es una realidad, los palestinos anhelan la paz, desean poner fin a la ocupación. El Embajador de Palestina en Nicaragua, Mohamed Saadat, expresó recientemente que mientras ellos buscan vivir en paz como hermanos en la diversidad cultural y religiosa, Israel cierra las puertas que conducen a la paz, hizo un llamado a la Comunidad Internacional a defender los valores y derechos humanos, los conceptos de justicia y Paz que han costado mucho sacrificio obtenerlos.
Nicaragua y Palestina cumplen 30 años de relaciones diplomáticas y en este contexto se realizan diversas actividades, una de ellas es la reactivación de la asociación de la comunidad nicaragüense palestina donde participan los hijos, nietos y bisnietos de palestinos nacidos en Nicaragua, de igual manera se conformó un comité de solidaridad con el pueblo palestino.
La autora es periodista.
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