Roberto Giusti

En Nicaragua no pasa nada

Por Roberto Mercado

En Nicaragua tenemos políticos de derecha, de centro, de izquierda y de centro derecha y todos manifiestan estar en contra del gobierno.

A diario se refieren sobre las arbitrariedades que comete el presidente en abierta violación de la Constitución Política, sin contar con las violaciones a las leyes ordinarias y acuerdos internacionales violentados por el gobierno, de esto se ha hablado hasta la saciedad en los últimos años ¿Pero qué pasa en realidad? Sencillo, mis estimados compatriotas, ¡no pasa nada! Y no pasará nada en los próximos días y probablemente años. Hago este comentario porque estas aberraciones jurídicas no se pueden combatir con un simple llamado al diálogo, a la cordura, la mesura… ya que para este gobierno el fin justifica los medios.

Mientras tanto, los magistrados liberales de la CSJ (nuestra oposición) han determinado que para no ceder espacios era mejor dar la lucha dentro de la Corte Suprema de Justicia y evitar así un deterioro mayor de la institucionalidad que, dicho sea de paso, se quebrantó por los magistrados del partido de gobierno, por las causas y motivos que todos conocemos.

En cuanto a la sociedad civil, ésta denuncia los tópicos que he comentado anteriormente y lo han denunciado a los diferentes organismos internacionales que promueven la democracia, no obstante ¡No pasa nada! Por ello, como humilde miembro de esta sociedad tan polarizada, tan engañada por los políticos que participan a diario en el cuadrilátero político, hago un llamado a tomarnos las calles y reclamar de una vez por todas, hasta el sacrificio si fuese necesario, para salvaguardar los intereses de la nación, desgraciadamente es el único método eficaz que nos puede sacar de las garras del totalitarismo mal llamado Socialismo del Siglo XXI. Tomarnos las calle significa volverle la dignidad a este pueblo, a los miles de damnificado que son manipulados por la necesidad de garantizarles a sus hijos un techo y un bocado de comida.

Los organismos de los derechos humanos han expuesto los atropellos de los funcionarios de gobierno en el ámbito laboral, todos ellos referidos al desacato en las sentencias de reintegro de aquellos trabajadores que fueron despedidos de manera injustificada, estos mismos organismos han dado a conocer los atropellos en materia de derechos humanos colectivos del pueblo y hasta el día de hoy no pasa nada.

En cuanto a la llamada empresa privada, en los últimos meses se ha referido sobre la problemática institucional de manera somera, mejor dicho con timidez, como para no enojar al presidente y perder el favor de éste. Todo lo que nuestra patria está sufriendo es por la inconsciencia de aquellos que hacen política, en donde lo que prima son los intereses partidarios y no priman los intereses de la nación y de todos los miles de nicaragüenses a los que tenemos la obligación moral de devolverles la dignidad no dándole un pescado para su alimentación, sino darle las condiciones para que ellos busquen su propio pescado y no se limiten a tender la mano para conseguir el pan de cada día, mientras los llamados líderes opositores no depongan sus intereses ante los intereses de la nación y del pueblo y salgamos todos a las calles a rescatar la dignidad heredada por nuestro cacique Nicarao y mancillada por nuestro presidente, mientras no exista esa fuerza política para obligar al gobierno a restituir el Estado de Derecho en nuestro país, no pasará nada.

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