El representante de la firma encuestadora M&R Consultores, Raúl Obregón, dijo que los electores del año 2011 serán muy distintos a los del año 2006, por lo que consideró que una oposición dividida de antemano “está frita”.
- Raúl Obregón también destacó que el FSLN tiene en el “clóset” a sus agitadores, para no asustar a los electores.
Para el representante de M&R Consultores, el FSLN pretende, al guardar a sus agitadores, que el “electorado independiente” ya no lo rechace.
En 2006 el FSLN obtuvo más de 930 mil votos y venció a los liberales, que en la contienda participaron divididos.
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Obregón considera que el mapa electoral favorece hoy al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), porque el segmento de los independientes está cansado de la actual clase opositora.
“El electorado ha cambiado muchísimo en los últimos cinco años. Yo pienso que hoy estamos en otra cosa, el mapa de comportamientos electorales es más diferente y favorece a los sandinistas. Ellos mantienen su voto, no hay vuelta de hoja, arrancan con 42 puntos, un piso súper envidiable para cualquiera, y el FSLN que vemos hoy y esa conducción es otra, son las mismas personas, pero con estrategias diferentes (discurso más conciliador)”, manifestó Obregón.
Las elecciones presidenciales se realizarán en un año en Nicaragua y los opositores mantienen intacta la división del 2006, cuando Daniel Ortega ganó con el 38 por ciento de los votos.
“La oposición está quedando reducida a su mínima expresión y desunida está frita, está lista. Entonces se están estableciendo las condiciones para que surja un nuevo liderazgo, que se montaría en el 50 por ciento de la población que no quiere saber nada de opositores”, advirtió Obregón.
Arnoldo Alemán y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), organización que en 2006 quedó en tercer lugar con el 27.11 por ciento del electorado, están enfrentados a Fabio Gadea y Eduardo Montealegre, quienes proponen una renovación de liderazgos.
De acuerdo con Obregón, el electorado actual ya no cree en el viejo eslogan que reinó en Nicaragua: “Entre dos males, el menor”, el cual siempre afectaba a Ortega.
“Ahora no estoy tan seguro que sea así”, concluyó.
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