Monseñor Silvio José Báez Ortega, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, de la Iglesia católica de Nicaragua, declaró el domingo recién pasado que es necesario cambiar el Consejo Supremo Electoral para que puedan haber otra vez elecciones libres y limpias.
LA PRENSA informó ampliamente en su edición de ayer, lunes 25 de octubre, sobre ese pronunciamiento que hizo monseñor Báez durante la consagración de una iglesia parroquial en la zona este de la ciudad de Managua. Pero tiene tanta importancia este mensaje de monseñor Báez, que consideramos necesario repetir algunos de sus conceptos fundamentales, para que los conozcan los lectores de LA PRENSA que no pudieron leerlos ayer; y sobre todo para que los escuchen los oyentes de Radio Corporación, “la radioemisora que habla el lenguaje de su pueblo” por cuyas ondas se transmite todos los días este espacio editorial.
Monseñor Silvio Báez demandó “a los diputados cambiar los miembros del Consejo Supremo Electoral; pidió al Presidente de la República, Daniel Ortega, que renuncie a sus aspiraciones presidenciales, prohibidas en la Carta Magna del país, y recordó que ‘Nicaragua es hija de dictaduras que sólo desgracias le han traído al pueblo nicaragüense’”.
En su claro y certero mensaje —en el cual el prelado reafirma la posición de la Iglesia católica ante la angustiosa problemática política que sufre la nación, por el empecinamiento de Daniel Ortega en volver a reelegirse a cualquier precio, a pesar de que se lo prohíbe expresamente la Constitución en su artículo 147—, monseñor Silvio Báez señaló: “Reitero lo que ha dicho monseñor Leopoldo Brenes (Arzobispo de Managua) y lo que la Constitución Política del país establece: la urgencia de que la Asamblea haga el nombramiento (de los 25 funcionarios del Estado que le corresponde al Poder Legislativo elegirlos, incluyendo los magistrados del Consejo Supremo Electoral) y que lo haga como manda el artículo 138 de la Constitución: por listas separadas para que al elegir a estas personas piensen no en el partido”.
“Hay que despartidarizar a las instituciones, piensen en lo mejor para Nicaragua”, clamó el prestigioso prelado de la Iglesia católica nicaragüense, como queriendo llegar a los oídos de los diputados que tienen en sus manos la llave de esa elección, pero están sordos por la insensatez, la falta de patriotismo, la codicia y el interés sectario de que sus partidos políticos mantengan u obtengan cuotas de poder y de participación en el botín del Estado. “El llamado de la Iglesia es que despartidicemos las instituciones. El problema de Nicaragua no sólo es político, sino que la causa del problema es la política, porque la lógica de las instituciones no es democrática, sino partidista. Vayamos más allá de los intereses de partido y pensemos en el bien común”, siguió diciendo monseñor Báez, quien agregó, categórico, lo siguiente:
“Una condición elemental es que las autoridades del CSE no sean las mismas del 2008. Por lógica se deduce. ¿Cómo podemos ir a unos comicios electorales presidenciales con confianza, con personas que en el 2008 defraudaron al pueblo? Junto a esto, la Iglesia exige que haya observación electoral y extranjera sin ningún tipo de restricción ni amenaza. Que el proceso de cedulación sea justo e igualitario sin ningún tipo de privilegio para ningún nicaragüense”.
Advirtió también monseñor Silvio Báez que: “El pueblo tiene que despertar. Ni siquiera estoy llamando a la manifestación en las calles, quiero que el pueblo cristiano descubra que es una exigencia de su fe preocuparse por los problemas sociales y políticos del país y no dejarlos en manos de unas cúpulas que han dominado en modo corrupto y egoísta a nuestra nación. El pueblo tiene que hacer valer su voz y un modo de hacerlo es participando en las elecciones. Por eso es importante que tengan condiciones de que sean transparentes y honestas”.
Y acerca del empecinamiento de Daniel Ortega en volver a reelegirse sin importarle pasar por encima de la Constitución, monseñor Báez expresó que: “El problema no es si es buena o mala la reelección. Hay que respetar la Constitución del país y el Presidente de la República es el primero que tiene que respetarla. La Iglesia espera que el presidente Daniel Ortega dé el ejemplo y respete la Constitución”.
El poder orteguista, por medio del presidente de facto del CSE, respondió ayer con improperios contra monseñor Báez y otros obispos católicos, inclusive contra la Santa Sede. Pero el pueblo oye y atiende el mensaje de sus pastores, y sin duda que sabrá defender a su Iglesia como siempre la defendió en el pasado.
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