Amalia Morales
nacionales.laprensani.com
El historiador de Matagalpa, Eddy Kühl lo dice claro: la participación de los indios flecheros matagalpas fue vital para que el ejército nacional ahuyentara a los filibusteros de William Walker la mañana del 14 de septiembre de 1856, en la hacienda San Jacinto, donde se libró la primera gran batalla de la guerra nacional, que se prolongó hasta el año siguiente.
Años después, sobrevivientes de aquella batalla reconocieron a los flecheros matagalpas, cuya gesta fue olvidada durante 154 años por la historia oficial.
Hoy, los descendientes de los flecheros matagalpas están asentados en Terrabona, Esquipulas, San Dionisio, San Ramón, La Dalia y Matagalpa. Ahora están contentos por el reconocimiento que han hecho las autoridades.
Así lo dice Juan Alberto Vílchez, representante de ese pueblo indígena que asegura que en aquella gesta se derramó sangre valiente.
La historia precaria sobre los flecheros dice que hubo 60 de ellos en el combate, de los cuales murieron 25. Tres de esos restos fueron hallados por las autoridades de Cultura del Gobierno. Según la historia, el resto de flecheros, los sobrevivientes, regresaron al lugar donde todavía viven los matagalpas.