“ …debe ser que resucitó el muerto, dijo, muerto de risa, pues nadie se atrevía a pensar que hubiera ocurrido una cosa de tanto estruendo, sino al contrario, pensábamos que después de muchos años de negligencia él había vuelto a coger las riendas de su autoridad y estaba más vivo que nunca arrastrando otra vez sus grandes patas de monarca ilusorio en la casa del poder…”
(Fragmento de El otoño del patriarca, de Gabriel García Márquez)
Las recientes apariciones de Fidel Castro, tras cuatro años de ausencia por enfermedad, ofrecen un paralelo irónico con el personaje de García Márquez; paralelo por la connotación de “Otoño y Patriarca”, e irónico por la conocida amistad del famoso escritor con el mayor de los Castro.
La mayoría de observadores considera que los cambios ocurridos en las estructuras de poder en Cuba desde que Fidel delegó la Presidencia de Cuba en su hermano Raúl, obedecen a una estrategia diseñada para consolidar el liderazgo de este último en el Gobierno.
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Tras la renuncia de Fidel Castro en 2006, se inició el sistemático relevo de funcionarios del Gobierno, del ejército y del Partido Comunista. Éstos fueron sustituidos con elementos de la “vieja guardia” de probada lealtad a los Castro. Es así como salen a relucir veteranos de la Revolución, entre otros, Ramiro Valdés Menéndez, Ricardo Alarcón Quesada, José Ramón Machado Ventura, Julio Casas Regueiro, Ulises Rosales del Toro y Jorge Luis Sierra para ocupar puestos claves en la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Ministerio de Informática y Comunicaciones, el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, etc.
Simultáneamente, Raúl Castro anunció la introducción de reformas encaminadas a estimular la economía y mejorar el deplorable estado del pueblo cubano. El gran reto para el heredero de Fidel ha sido el balancear la imperiosa necesidad de mantener el control sobre el aparato político-militar y a la vez satisfacer las necesidades básicas de una población cada vez más consciente de sus derechos.
Sin duda, las anunciadas reformas de Raúl, que en realidad constituyen un intento de apertura económica controlada —al estilo chino—, no han dado los resultados esperados, en gran parte por el excesivo control estatal en productos relacionados con el área de comunicaciones, como computadoras y teléfonos celulares. En particular, la internet, como vehículo facilitador de la comunicación con el mundo exterior es motivo de especial preocupación por parte del régimen. Los repetidos vejámenes a la joven Joani Sánchez son prueba fehaciente de eso.
El furor de protesta contra el gobierno cubano se ha incrementado inmensamente a raíz de la valiente actitud de las Damas de Blanco y las huelgas de hambre de inclaudicables patriotas como Orlando Zapata Tamayo, quien llegó a las últimas consecuencias ofrendando su vida por la causa de la libertad de Cuba.
Por primera vez, a las voces del exilio se han unido la de países y personalidades que hasta ahora se mantenían al margen de la tragedia cubana. Es de especial importancia la formal protesta del Parlamento Europeo en representación de sus 27 países. Hasta el reelecto Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza ha levantado su voz en defensa de los derechos humanos del pueblo cubano, y eso dice mucho viniendo de donde viene.
Analizando todo lo anterior, se llega a la conclusión que la transición dinástica de Fidel a Raúl no esta consolidada y es eso lo que motiva a Fidel a levantarse de su lecho y tratar de aparecer de nuevo activo en la arena política. Es la sombra del Fidel revolucionario al rescate de su hermano. ¿Qué pasará en los próximos meses? ¿Podrá Raúl controlar la situación cuando Fidel falte definitivamente?
Si la historia algo nos enseña, es que los Castro no serán la excepción; ellos también pasarán y Cuba tendrá la oportunidad de volver a ser República.
El autor es Presidente de la Cámara de Comercio Nicaragüense Americana (NACC) y ex Cónsul General de Nicaragua. Miami, Florida.
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