El Delegado de Enacal, Carlos Leiva, asegura que no tienen la capacidad para brindar agua de consumo humano a los habitantes de la ciudad. LAPRENSA/S. LEON

Blufileños padecen serios problemas de agua potable

El delegado de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), Carlos Leiva, ha dicho que no tienen la capacidad para dar agua de consumo humano a los habitantes de la ciudad.

CORRESPONSAL / BLUEFIELDS

Para los habitantes de Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), tener agua potable pareciera un sueño imposible de cumplir.

El delegado de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), Carlos Leiva, ha dicho que no tienen la capacidad para dar agua de consumo humano a los habitantes de la ciudad.

Los blufileños reciben una semana al mes, por parte de Enacal, agua no apta para el consumo humano.

En agosto de 2007 fue la firma de recepción final y definitiva de la entrega del proyecto desalinizador de agua potable para Bluefields, por la Sociedad Española de Tratamiento de Agua (SETA) y Enacal. Sin embargo es a la fecha y los mil 151 blufileños conectados a través de 17 kilómetros lineales de tuberías primarias aún no cuentan con el vital líquido.

De hecho, ni siquiera se ha logrado que pase el agua por los hidrantes ubicados en algunas de las calles de Bluefields que el anterior presidente Enrique Bolaños y Enacal aseguraron que ocurriría.

Orlando Obando, el anterior delegado de Enacal, ha reclamado que SETA instaló 17 kilómetros lineales de tubería primaria fuera de las medidas técnicas requeridas.

Para cuando el ex Presidente anunció el proyecto de agua, decenas de habitantes se endeudaron al comprar las tuberías de mejor calidad, grifos de lujo y hasta jacuzzis. “Todo quedó para el adorno del hogar”, lamenta José Alvarado, quien utiliza el jacuzzi para guardar ropa sucia.

Este fallido proyecto desalinizador de agua potable costó 8.1 millones de dólares que el Gobierno de Nicaragua tendrá que pagar durante los próximos años al Gobierno de España.

AGUA UNA SEMANA AL MES

Carlos Leiva, delegado de Enacal, declaró a medios locales que no están en la capacidad de dar agua de consumo humano a los pobladores de Bluefields.

Enacal sirve agua no apta para el consumo humano una semana al mes. El resto del tiempo no hay agua en la ciudad. Durante esa semana, los barrios reciben agua de tres a cuatro horas al día. Los días restantes Enacal se dedica a darle mantenimiento a las tuberías y planta de agua.

Esa agua servida con tanta irregularidad los pobladores la almacenan en recipientes adecuados para luego ocuparla en el lavado de ropas, trastes de cocina, bañarse y limpiar la casa.

Los pobladores de Bluefields consumen agua de pozos que ellos mismos construyen en los patios de sus viviendas o compran agua purificada en los negocios.

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