Las pruebas contra Chávez

Tal como se esperaba, el Presidente de Venezuela, coronel Hugo Chávez, respondió con la ruptura de relaciones, la movilización militar en la zona fronteriza y la amenaza de guerra contra Colombia, a la presentación que el Gobierno de este país hizo en la OEA de las pruebas de que el territorio venezolano es utilizado por las FARC, como base de operaciones contra el Estado y el pueblo colombiano.

Sin duda que el propósito del presidente Chávez, con esta virtual declaración de estado prebélico, ha sido restarle atención a las evidencias que presentó el gobierno de Colombia sobre la presencia beligerante de las FARC en territorio de Venezuela. Lo único sorprendente, en todo caso, fue la tontería que dijo en la reunión de la OEA el representante del régimen de Daniel Ortega, acerca de que el conflicto colombiano tiene 60 años y el gobierno de Hugo Chávez sólo 11, y que por lo tanto el presidente venezolano no puede tener culpa de lo que ocurre en Colombia.

Pero lo que ha querido demostrar Colombia no es que el Gobierno de Hugo Chávez creó las FARC o inventó el conflicto armado colombiano, sino probar que en la actualidad, en julio de 2010, en el territorio de Venezuela hay 85 campamentos de las FARC desde los cuales más 1,500 guerrilleros narcoterroristas operan contra la población y el gobierno democrático de Colombia. Y el objetivo del gobierno colombiano al presentar esas pruebas ante el Consejo Permanente de la OEA, no ha sido atizar un conflicto con Venezuela sino interesar a su Gobierno a que tome las medidas    que son indispensables para que las FARC dejen de usar el territorio venezolano como base de sus operaciones subversivas y criminales.

Lamentablemente, el presidente venezolano ha preferido romper relaciones con un gobierno que es legítimo y plenamente democrático, así como amenazar a Colombia con la guerra, en vez de tomar las medidas necesarias para desalojar del territorio de su país a una organización criminal y terrorista, como es las FARC, o al menos aceptar que una comisión internacional imparcial verifique las pruebas que ha presentado la parte colombiana agraviada.

En realidad, no es de ahora que el gobierno de Colombia le ha pedido al gobierno de Hugo Chávez, que tome medidas para impedir que el territorio de Venezuela sea utilizado como base de las actividades delictivas de las FARC. Según lo ha recordado el analista venezolano Adolfo R. Taylhardat, en un artículo publicado esta semana en el diario El Universal, de Caracas, ya desde el 24 de febrero de 2003 el presidente colombiano Álvaro Uribe había denunciado que las FARC estaban actuando en Venezuela y propuso en aquella ocasión, al gobierno de Hugo Chávez, coordinar acciones para neutralizarlas.

Recuerda el analista venezolano, que en diciembre de 2005 fue capturado en Venezuela el llamado “canciller de las FARC”, Rodrigo Granda. El 17 de diciembre de 2007 se advirtió sobre la presencia de Manuel Marulanda, antiguo y ahora extinto comandante en jefe de las FARC, en una finca situada en Elorza, en el estado venezolano de Apure. En febrero del 2008 el gobierno colombiano volvió a denunciar la presencia de Marulanda en Venezuela y precisó inclusive que se había reunido con el presidente Hugo Chávez en un lugar del estado Barinas. Ese mismo mes las autoridades colombianas detuvieron al guerrillero narcoterrorista Helí Mejía, alias Martín Sombra, cuando regresaba de Venezuela. En marzo de 2009 se informó sobre la presencia de nueve miembros del Estado Mayor de las FARC en Venezuela. En agosto del 2009 la Policía Internacional, Interpol, solicitó información sobre los movimientos en Venezuela de la guerrillera mexicana Lucía Andrea Morett, la misma que fue acogida como heroína en Nicaragua, por el régimen de Daniel Ortega, después que resultó herida durante el ataque que el Ejército venezolano realizó el 1 de marzo de 2008 contra un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, donde murió Raúl Reyes, el segundo jefe supremo de las FARC.

Sin embargo, lo que hizo el presidente Chávez, en nombre de su Gobierno, fue solicitar a la comunidad internacional que excluyera a las FARC de la lista de organizaciones terroristas en el mundo. Chávez nunca quiso tomar medidas para que las FARC dejaran de usar el territorio venezolano como base de operaciones contra Colombia. Ni lo hará ahora, por supuesto, a pesar de las abrumadoras pruebas presentadas por Colombia en la OEA que lo han desenmascarado ante la comunidad internacional.

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