Han pasado cuatro años del fallecimiento de Herty Lewites y entre sus familiares aún persisten las dudas sobre las circunstancias en que murió, mientras era candidato a la Presidencia y competía con el hoy presidente Daniel Ortega.
Familiares y amigos aún piden aclaraciones sobre lo que sucedió a Lewites el domingo 2 de julio del 2006, en su casa de habitación, antes de que lo llevaran de emergencia a un hospital privado.
Saúl Lewites, hermano de Herty y su ayudante en la campaña electoral, asegura que hay demasiadas incongruencias y elementos que lo llevan a pensar que su muerte no fue natural, sino provocada.
- A lo largo de un año Saúl Lewites investigó las circunstancias y las incongruencias relacionadas con la muerte de su hermano Herty.
Asegura que cuando decidió dar un último beso a su hermano muerto, se percató que la camiseta y el calzoncillo de Lewites estaban manchados de sangre. Al darle el beso lo sintió helado y rígido, a pesar de que le habían dicho que acababa de fallecer.
La viuda, dice Saúl, negó ante los medios de comunicación que Herty hubiera tenido una hemorragia. Tampoco permitió que le practicaran la autopsia.
El cuidador de la casa habría dicho a Saúl que la 1 de la tarde escuchó como que alguien se ahogaba. Fue después que a Lewites le llevaron un caldo.
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Recuerda que una semana antes de que Herty Lewites falleciera, éste les había dicho, a él y a su sobrino Israel Lewites, que sabía de muy buena fuente que querían matarlo. “Dicen que de agosto no paso”, habría enfatizado Lewites, por lo que pidió que le reforzaran la seguridad.
“Pensamos que podían meterle un balazo, rafaguearlo, incluso le dije ‘si te matan, nos matan a todos’; pero nunca pensé que en su propia casa estuviera el caballo de Troya”, comenta hoy Saúl.
Luego señala como sospechosa a Carmen García, viuda de Lewites, a quien le achaca incluso haber negado los derechos de herencia al hijo mayor de Herty.
Saúl pidió al Ministerio Público investigar la muerte de su hermano, al poco tiempo de ocurrida, pero ésta fue desestimada porque los fiscales consideraron que las supuestas pruebas eran subjetivas.
ALGO ANORMAL
El ex procurador general Alberto Novoa considera que el Ministerio Público tenía la obligación de investigar. “Le di algunas ideas del procedimiento a seguir, porque a mi juicio habían elementos para que se investigara”, dijo Novoa a LA PRENSA.
El jurista señala que ese actuar de la Fiscalía no es normal, porque además se trataba de una persona pública. “Había que profundizar en los datos que aportó Saúl”, indicó.
Lewites, un veterano militante del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), fue muy cercano a Daniel Ortega en la década de 1980, durante la revolución sandinista. Luego se distanció de Ortega cuando fue elegido alcalde de Managua, en el año 2000, y no permitió que el FSLN se impusiera en su administración.
Después Lewites confrontó a Ortega en la campaña electoral del 2006, sin poder llegar a los comicios de noviembre.
RUIZ TAMBIÉN SOSPECHA
El ex comandante del FSLN, Henry Ruiz, compadre y amigo de Herty, señala que la muerte de éste ocurrió en condiciones extrañas y algunas de esas condiciones pueden provocar sospechas.
“Yo quiero la verdad sobre los hechos, era mi hermano, mi compadre, me parece tonto de él irse a hacer una operación sabiendo que era cardíaco; él era tan malicioso que no se dejaba hacer nada en Nicaragua, por eso quiero la verdad”, comenta Ruiz.
A su criterio, Herty era la persona que podía ofrecer una alternativa distinta en el ambiente político. “Era un hombre con ética, estaba pensando siempre en los demás, con Herty no sólo se muere un proyecto como alternativa al Frente orteguista, sino un proyecto político de carácter nacional democrático, que respeta las libertades y demanda la participación”, dice.
Ambos opinan que con la muerte de Lewites el gran ganador fue Daniel Ortega, porque fue elegido Presidente sin una oposición consistente.
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