Una tarde súper alegre tuvieron los niños internos del Hospital La Mascota, quienes fueron sorprendidos con una megafiesta repleta de juegos, magia, dulces y un rico refrigerio.
Durante el evento los chicos no dejaron de sorprenderse y reír con las ocurrencias del payasito. Asimismo disfrutaron la presencia de Cabito, el amigo de todos los chavalos, quien los abrazó y se tomó fotos con ellos.
Esta actividad se realizó gracias al cariño desinteresado del señor Ricardo Alfaro, quien todos los años se da a la tarea de llevarles alegría a los pequeños.