Peregrinación a Cuapa

Migdonio Blandón

El Coordinador del Sector SON de Ciudad de Dios, de acuerdo con la dirigencia de los diferentes grupos proyectó una peregrinación al Santuario de Cuapa, en conmemoración del treinta aniversario de las benditas apariciones de la Virgen María, al entonces sacristán de la vieja Iglesia del pequeño pueblo, Bernardo Martínez, el que habiendo sido posteriormente consagrado sacerdote y cumplido fielmente su misión ya descansa en el Reino celestial.

Para los que desconocen lo que es Ciudad de Dios, me permito ligeramente explicar que ésta es una comunidad fundada por revelación divina el 4 de diciembre de 1977, por católicos que integrados a la Iglesia han adquirido voluntariamente el compromiso de vivir la fe cristiana. De sus tres fundadores: Enrique Cardenal, Bayardo Reyes y Chale Mántica, el primero, ya pasó a mejor vida y a ellos mediante Retiros, así integrados, ahora sumamos más de mil miembros.

Nuestra Comunidad para su mejor funcionamiento está dividida en varios sectores, teniendo cada uno su propio coordinador, los que semanalmente se reúnen bajo la dirección del Coordinador Mayor, el cual se elige anualmente por votación general. El sector como cada miembro tiene cierta autonomía. El nuestro es SON, no porque seamos algo especial, sino que las siglas significan Sector Oriental Norte. Bien, con tales detalles continuaré mi crónica.

Se realizó el proyecto el domingo 6 de junio, con la aportación de una módica cuota llevando cada quien su compartible morralito. Así, entusiastas esa mañana en indistintos grupos, abordamos cinco microbuses, dejando los vehículos en el predio de la sede comunitaria. Uno de los microbuses se descompuso, acomodándose su contingente en los nuestros, llegando al lugar de las apariciones, antes de llegar una procesión del Santísimo.

Pues ese día el nuevo cura de la parroquia de Cuapa, presbítero Jairo Mejía con toda solemnidad celebraba la festividad de Corpus Cristi. A las 11:00 a.m. inició la celebración eucarística en la capilla, donde casi en el centro de la misma está la bella imagen de María ocupando el lugar del bendito árbol, del que los peregrinos no han dejado ni el tronco. El conjunto parroquial amenizó la solemne misa, con la asistencia de más de 500 personas.

Como dijo el padre Mejía, estábamos pisando la tierra sagrada de Nicaragua. Nuestra sufrida Patria, tantas veces profanada y suciamente politizada. Se está trabajando en adoquinar la ruta de Cuapa hasta la carretera principal. Eso está muy bien; pero, lo que no está bien y por todo punto de vista reprochable es que puentes, cunetas, piedras y árboles de todo el trayecto y el pueblo sea utilizado en abierta propaganda orteguista. Fue lo negativo de la gira.

Antes de la solemne bendición eucarística, pidió el oficiante se hicieran dos círculos de todos los asistentes que pudieran hacerlo en el engramado predio central, para de uno en uno dar la bendición personal con el Santísimo Sacramento, dándosela antes en la capilla a los que por impedimentos distintos quedaban sentados. Es digna de reconocimiento la actitud sacerdotal del padre Mejía, el que considero fue un acto de grandiosa solemnidad.

Al concluir la celebración y antes de dar la bendición final, pidió la identificación del lugar de origen de los diferentes grupos asistentes, sabiéndose así que habían personas de distintos puntos del país y algunos extranjeros. Así con la bendición del Señor supimos disfrutar comunitaria y alegremente la peregrinación a la tierra santa de Nicaragua.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí