Nicaragua ocupa el penúltimo lugar en el Índice de Oportunidades Humanas (IOH) para el 2010, según un informe que dio a conocer el Banco Mundial, en el que se estudió a 19 países de América Latina y el Caribe.
Tomando en cuenta factores como el acceso a los servicios sanitarios y a la educación, el IOH calcula cómo las circunstancias personales, como el lugar de nacimiento, la riqueza o la raza, impactan en las posibilidades de que un niño pueda tener acceso a los servicios que son necesarios para tener éxito en su vida.
El informe, fechado en mayo, ubica a Chile como el país con el IOH más alto en la región, con 95 por ciento de alcance.
Le siguen Uruguay (92) y México (90) y luego Costa Rica. En cambio, Nicaragua apenas alcanza el 55 por ciento, sólo superando a Honduras, que alcanza 51.
El Índice de Oportunidades Humanas en un país se sintetiza tomando en consideración cinco oportunidades básicas como la asistencia a la escuela de niños entre 10 y 14 años, la culminación a tiempo del sexto grado de primaria por niños de 13 años; y en cuanto a vivienda se toma en cuenta el acceso a la energía eléctrica, al agua potable y al saneamiento, para niños entre 0 y 16 años.
En estos temas la región centroamericana se encuentra muy por debajo del promedio latinoamericano, que alcanza 77 por ciento. Guatemala y El Salvador, por ejemplo, apenas superan el 56 por ciento.
Sin embargo, Costa Rica casi alcanza el 90 por ciento del IOH y según el informe es uno de los países que presta las mejores condiciones para tener acceso a una vivienda libre de hacinamiento.
HA HABIDO MEJORAS
Pero desde 1995 hasta la fecha, se ha registrado un crecimiento significativo del Índice de Oportunidades Humanas. A nivel regional, el índice aumentó un punto porcentual por año. Nicaragua registró un aumento anual de 1.2 puntos porcentuales.
Y aunque ha habido mejoras, el informe del Banco Mundial asegura que es insuficiente, pues si el crecimiento de los IOH continúan a ese ritmo, a los países de Centroamérica les tomaría 37 años lograr la universalización de los servicios básicos en educación y vivienda.
LA REALIDAD DE NICARAGUA
El Estudio Nacional de las Condiciones de Vida y Primera Versión del Índice de Bienestar de la Niñez y la Adolescencia Nicaragüense, que presentó el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), indica que para el 2008 el 52.6 por ciento de los niños entre 0 y 16 años pertenecían a hogares pobres .
También indicaba que la situación de la población infantil en cuanto a las condiciones de la vivienda reflejaba que casi el 60 por ciento están construidas con materiales no adecuados, con pisos de tierra y en hacinamiento.
En las áreas rurales las condiciones se complican, pues sólo el 41.3 por ciento de las viviendas donde habitan menores tiene acceso a energía eléctrica; mientras el 53 por ciento tiene que hacerlo a través de un candil.
Otro indicador relacionado es la salud ambiental de la población infantil, ligada al combustible que utilizan en los hogares para cocinar; ya que en las áreas rurales el 95 por ciento de los hogares pobres utiliza leña para cocinar sus alimentos, lo que expone a los menores a sufrir accidentes.
EL BIENESTAR INFANTIL
El estudio del Inide estipulaba cinco indicadores ponderantes para determinar las dimensiones de bienestar en los niños de 0 a 5 años. Estos indicadores son la seguridad y protección, nutrición, salud, agua y saneamiento y vivienda.
Los resultados arrojaron que a nivel nacional el 25.5 por ciento de los niños tenían satisfechas una o ninguna de las dimensiones de bienestar. Si se considera el área de residencia, se observó que cuatro de cada diez niños presentó un índice de bienestar bajo en las zonas rurales.
Este primer estudio del Inide, que muestra resultados del 2008, concluyó que el índice de bienestar de la niñez y la adolescencia refleja, a nivel nacional, que de cada cuatro personas menores de 18 años una vive muy mal, dos viven medianamente y una vive bien.

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