Aunque no hay señales visibles de cuánto avanza el proceso de unidad de los liberales y otras fuerzas de oposición, sus principales representantes, Eduardo Montealegre, de Vamos con Eduardo-Partido Liberal Independiente (MVE-PLI), y Arnoldo Alemán, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), sostienen que es una necesidad que debe alcanzarse en el menor tiempo posible.
La presión aumentó después que el presidente Daniel Ortega manifestara esta semana su intención de disolver la Asamblea Nacional y reeditar una especie de Consejo de Estado, como en el de principios de la década de 1980, lo que ha sido interpretado como un plan del Frente Sandinista (FSLN) para instaurar una dictadura.
“Hoy más que nunca necesitamos la unidad de todos los liberales, y la de todas aquellas fuerzas políticas que verdaderamente nos oponemos al orteguismo que quiere imponer una dictadura monocrática en Nicaragua”, aseveró Eduardo Montealegre.
Alemán, el presidente honorario del PLC, espera que para el 11 de julio, fecha en que se celebrará la convención anual de esa organización política, esté definido el panorama de la unidad liberal.
Eduardo Montealegre insistió en que ante las amenazas del presidente Ortega y las constantes violaciones a la Carta Magna y las leyes de la República, se debe anteponer el interés común de la ciudadanía y no de partidos o personas, tal como demandó también monseñor Juan Abelardo Mata, mediador en las negociaciones entre liberales.
“En estos momentos difíciles es obligación de todos deponer egoísmos y vanidades. Es hora de poner a Nicaragua y a nuestro pueblo por encima de nuestros intereses personales”, enfatizó Montealegre.
Arnoldo Alemán considera que la “broma” del presidente Ortega de cerrar el parlamento, expuesta ante miembros del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), no fue precisamente una broma, sino que “dejó sembrada la semilla para que dentro de tres meses le diga al Cosep, yo se los dije, ustedes no me dijeron nada y el que calla otorga, aquí estoy”.
Enfatizó que Ortega no “bromea” y además se burló del Cosep, al plantearle los empresarios la necesidad de cambios institucionales.
Alemán dijo que cuando él pactó con Ortega, mientras gobernaba el PLC (1997-2001), fue para que hubiera estabilidad, pero ahora que Ortega está en el gobierno no da indicios de querer convocar a un diálogo para encontrar una salida a la crisis que afecta al país, no sólo en el ámbito político.
AMBOS LE HAN DICHO A ORTEGA QUE ESTÁN LISTOS PARA ELEGIR
El ex presidente Arnoldo Alemán confirmó que el pasado martes llamó al presidente Ortega, después de ser autorizado para ello por las autoridades del PLC, y le solicitó que como secretario general del FSLN procediera a nombrar la comisión que negocie el nombramiento de los funcionarios públicos pendientes en la Asamblea Nacional.
Alemán afirmó que le comunicó a Montealegre su conversación con Ortega, y fue cuando decidieron enviar una carta conjunta para oficializar la demanda de instalar la negociación para la elección de los funcionarios públicos.
En esa carta exponen que eso les permitirá cumplir con el deber constitucional de elegir a los funcionarios.
“Nos dirigimos a usted en seguimiento a nuestras recientes misivas, en las cuales hacíamos de su conocimiento los integrantes de las comisiones conformadas por nuestras respectivas organizaciones políticas con el objetivo de alcanzar un entendimiento legislativo nacional, relativo a la escogencia de los funcionarios de varios Poderes e instituciones del Estado, que deben ser electos por la Asamblea Nacional en el presente año”, expresa parte del contenido de la misiva que suscribieron Montealegre y Jorge Castillo Quant por el PLC.
Montealegre explicó que el objetivo de la carta enviada al presidente Ortega es, precisamente “para que no atrase los nombramientos de los 25 funcionarios públicos”; y que el hecho de enviar la comunicación de forma conjunta para instar al mandatario a que nombre los miembros que representarán al FSLN en la comisión negociadora, “es una clara señal de la unidad de los liberales”.
Para Arnoldo Alemán, la intransigencia del presidente Ortega por conformar la comisión del partido de Gobierno, para elegir a los funcionarios públicos, es su desesperación por no contar con los 56 votos, no sólo para reelegir a los candidatos que ha propuesto hasta ahora y que no cuentan con el respaldo de los otros sectores políticos, sino también el no poder reformar la Constitución para validar su deseo de postularse nuevamente como candidato presidencial por el FSLN.
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